Denuncian que trabajadores de la construcción “ingresan a la localidad y van directo a trabajar a la obra”

Choele Choel.- Por cuestiones sanitarias y por iniciativa de la UOCRA local, se realizaron inspecciones en la obra que el IPPV, a través de la empresa ECA SA., está llevando adelante en la zona oeste de esta localidad y conocida como barrio «86 Viviendas». Las denuncias fueron recibidas en la delegación Valle Medio de la Unidad Regional de Epidemiología y Salud Ambiental (URESA) y en la Secretaría de Trabajo local.

En función de estas denuncias, el delegado regional de la Secretaría Trabajo, Gustavo Zavala y de URESA, Pablo Crowley, se presentaron en el predio de la obra a fin de verificar lo manifestado y realizar una inspección en el lugar a fin de constatar si en la misma se encontraba personal de la construcción que habría llegado de lugares críticos de la provincia, como General Roca o Cipolletti.

Una vez allí, los funcionarios pudieron verificar que, en el lugar, efectivamente  se encontraban trabajando obreros provenientes de esas localidades, por lo que se labró un acta intimando a la empresa al cumplimiento de los protocolos que corresponden en esta situación y que apuntan a evitar los contagios de COVID-19.

“Por supuesto el protocolo no se cumple, carece de trazabilidad de las personas que ingresan, no hay sistema de cuarentena en las personas que vienen de estas localidades”, señaló el delegado de Uresa.

Según comentaron los funcionarios que actuaron en el procedimiento, una situación extraña se produjo cuando , al comunicarse telefónicamente con el responsable de la obra -que no vive en la localidad- este trató de amedrentarlos, amenazándolos con plantear la situación a sus superiores «para que tomen medidas» con los inspectores.

Otro dato relevante, según Crowley, es que las personas denunciadas trabajan a la par con personas de esta localidad. “Si una persona fuera positiva de COVID-19, corre riesgo nuevamente la ciudad de perder el carácter sanitario que hemos adquirido con tanto trabajo”, comentó. Agregó que el capataz de la obra le indicó que “no hay trazabilidad, que no hay  un registro de ingreso de cuando vienen. Se constató que no cumplen con el sistema de cuarentena. Ingresan a la localidad y van directamente a trabajar a la obra”.

Como corolario de todo lo actuado, se labró un acta de intimación, bajo apercibimiento de clausura, en caso de persistir los incumplimientos detectados.

(foto de portada: imagen ilustrativa)


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