La isla grande…

Por (*) Liliana Verbeke

Decir que el 9 de Julio de 1879 el general Conrado Villegas fundó con el nombre de Nicolás Avellaneda la ciudad de Choele Choel, es contar sólo una parte de la rica historia de éste lugar que fuera testigo de hechos trascendentes para el Estado-Nación y la Patagonia como territorio descubierto e incorporado al resto del país de entonces.

Ya en el año 1600 Hernando Arias de Saavedra buscando la ciudad de los Césares, menciona a la hasta entonces desconocida región de Choele Choel. Misioneros jesuitas habían oído hablar a las tribus aborígenes de un lugar atractivo por su ubicación y su nombre el que dio quehacer a varios investigadores.

Región caracterizada por la confluencia de varios pueblos nómades que cruzaban la cordillera, con gran significación en el aspecto cultural respecto de la lengua y geográfico-comercial en lo que atañe al intercambio y tráfico de ganado.

Y dice el jesuita Falkner (quien nunca estuvo en la región pero se valió de informantes certeros) respecto de la geografía y la existencia de rastrilladas y sus características:

“Tierra escabrosa y llena de matorrales, sin punto posible de descanso” y la existencia de una isla “de mucha extensión, en tierras del cacique Cacapol, donde este caudillo y sus vasallos aseguran sus caballadas, para que no se las roben los Pehuenches”.

Al regreso de su incursión por el País de las Manzanas navegando los ríos Negro y Limay , con las chalupas San Juan, San José, San Francisco de Asís y Champán, el piloto español Basilio Villarino se detiene –el 11 de noviembre de 1782- en ésta isla que le pareció sumamente importante y necesaria por lo que decide acampar del lado sur lindando casi con lo que hoy es Lamarque, pues eran acosados permanentemente por los nativos y darse junto a su gente a la construcción de algunos ranchos y un corral, rodeado de estacada de palo a pique y foso de agua , lugar que se llamará “Fortaleza de Villarino”.

Este hecho cambiará el cuadro de situación, los indígenas se incomodaron con esta avanzada española, pues ellos usaban el lugar para pastaje de los grandes arreos que traían de la provincia de Buenos Aires y pasaban a Chile. El cauce abrazador y desbordante del río harán su parte y en mayo del año siguiente, el fortín se trasladará hacia otro lugar.

Desde 1822 los chilenos hermanos Pincheira, dedicados al contrabando de ganado tenían ascendencia sobre algunas tribus de éste lado de la cordillera y dominaban el espacio comprendido entre el Valle de Varvarco, alguna parte de la pampa argentina y el valle del Rio Negro, por lo que poseían a partir de 1827 un lugar con agua buena y excelente pastura a cargo del Cacique Chocorí que “los representaba” y se denomina al lugar “Refugio Choele Choel”. Tras el abatimiento de uno de los hermanos Pincheira por parte de las tropas del Gral. Manuel Bulnes en la región chilena de Ñuble, el cacique Chocorí pasará a liderar la Isla Grande y su zona.

En 1833 la expedición de Juan Manuel de Rosas , siguiendo la ruta de la Sal –que importaba a sus intereses también- bordeando al fin los ríos Colorado y Negro, envía una columna hacia la zona media de islas del Rio Negro en busca del Cacique Chocorí que ya no estaba en la zona. Allí el Jefe de la avanzada, el Coronel Ángel Pacheco decide fundar un nuevo fuerte al que denominará Fuerte Encarnación” (Imagino el nombre será en honor a Encarnación Ezcurra esposa de Rosas).

Muchos años después, el diario del Cnel. Olascoaga señala que los nativos del lugar decían “Choel Choel” a los espantajos de cáscara de árbol y cortezas que flotaban en ésa zona del río, sobre todo cuando se producían las bajantes y quedaban enredadas en los árboles de la orilla…

Hoy Choele Choel es el nombre oficial de un paraíso de islas e islotes que se formaron en el corazón del valle medio de nuestro rio mayor; el Rio Negro.

La caballada se revolcaba… lo que indicaba la proximidad del agua… y ése cuadro fantástico pintado por Blanes que intenta retrotraernos a la madrugada de aquél 24 de Mayo de 1879 cuando el General Roca y su Ejército Expedicionario, desde lo alto de las bardas contemplan el valle medio y sus islas e islotes , nos está diciendo también que a partir de allí comienza la integración y conquista de la Patagonia deslumbrante y misteriosa pero ya descubierta por viajeros ingleses y marinos, también ingleses y españoles….

La historia dice que casi en simultáneo, con muy breve diferencia de tiempo, “arriban por el Rio Negro el Comandante Martin Guerrico con sus marinos a bordo del vapor El Triunfo un adelanto de lo que será, la primer Escuadrilla del Rio Negro…”.En realidad la campaña fluvial por el Rio Negro en sus comienzos, tuvo el interés de reforzar la Campaña Expedicionaria del General Roca, afianzando el avance y posesión del territorio.

Así casi cien años después de la llegada de Villarino, el 9 de julio de 1879 el general Conrado Excelso Villegas, en la isla Pacheco o “Puerto Encarnación” (como la llamaba el marino Nicolás Descalzi) en compañía del General Cerri y otros militares y pobladores en general civiles y nativos, colocan la piedra fundamental de un nuevo pueblo que se llamaría Nicolás Avellaneda en lo que entonces era, un enclave militar.

Como primer paso hacia la ocupación efectiva de la Patagonia, el general Roca trasladaría la frontera interior al Río Negro; Choele Choel -Avellaneda, por entonces- sería designada por el mismo Roca “Comandancia de la Nueva Línea de Fortines” ubicado sobre los ríos Negro y Neuquén.

Fue una fiesta engalanada por la formación de las tropas y amenizada con la música de las bandas militares presentes. Pero en días sucesivos y ante una pronta subida del rio, la incipiente población se muda hacia el sitio conocido como Pampa de los Molinos lugar donde permanecen hasta 16 de Marzo de 1882 cuando se trasladan al sitio de emplazamiento actual.

En realidad debió quedar en Choele Choel alguna formación del Ejército Nacional, por ser justamente allí el primer sitio al que arriban tropas nacionales encuadradas como tal, porque la zona es un “nudo” importante de rutas que comunican con el sur de la Patagonia y el vecino país de Chile y porque además de los servicios que el ejército en muchos casos presta a la comunidad, un Instituto y /o dependencia militar contribuiría a la formación de nuevos cuadros en diversas especialidades y disciplinas.

En el recuerdo de quien fuera escritora e investigadora “choelense”, la Srta. Cruz Engracia Palacios (a quien conocí en el año 1982 en Allen) la población se comienza a formar con un importante núcleo de comerciantes ya dispuestos a continuar su derrotero de trabajo y progreso. Entre ellos el Sr. Pedro Maglione quien sería con el tiempo el primer Intendente de General Roca (electo el 2 de Julio de 1887); Miguel Castañeda proveniente de Patagones; Benito Crespo; Juan Dabadíe, Segundo Rodríguez, Ángel Porro, Juan Tobal; Alfredo Negri; Tomás Cueto; José Musi; Pedro Benavidez; Pío Goicochea; Luis Fantón; Domingo Madariaga; Pablo Mases; Ciriaco Etchepare; Polibio Barrera; Juan D. Romero; José Sabatel y Ángel Grafiño. (Según la Memoria del Gral. Nicolás Palacios, año 1882).

En 1883 se instala una oficina de correos, la Misión Salesiana se radica en 1890 mientras que en el año 1904 se produce la creación de la Escuela Nª 10 y en 1917 la Biblioteca Popular como así también el nacimiento del Club Choele Choel al igual que el primer aserradero que produce gran movimiento laboral y comercial.

Los primeros sacerdotes radicados en la localidad fueron salesianos: Domingo Milanesio, Domingo Anselmo –primer párroco- Pedro Bonacina y Juan Aceto. En 1890 llega el padre Bonacina camino a General Roca para regresar y permanecer años en diciembre de 1891. Fue un gran trabajador en la comunidad; manda a construir el primer cementerio también y adquiere para la Iglesia la casa que perteneciera a un mayor del ejército; Julián Torres que se transforma en la primer Capilla el 12 de Octubre de 1893.Tras dejar de ser Capilla, fue Colegio, Farmacia y Biblioteca y demolida en el año 1970, en sus comienzos ésta casa fue Sala de Primeros Auxilios del Regimiento 3ª de Línea.

Con el devenir del tiempo el gobernador del Territorio, Félix Benavidez inicia en 1892 los trabajos de mensura de las tierras de la isla, encomienda ésa tarea al agrimensor Federico Meyrelles y surgen dimes y diretes con algunos militares que poblaban la región; uno de ellos el Cnel. Belisle.

En 1899 y tras la inundación que destruye parte de la ciudad de Viedma, el Gobernador Eugenio Tello y en aras de salvaguardar el estado y seguir gobernando, traslada la antigua Capital del Territorio con sede en Viedma hacia la ciudad de Choel Choel.

El 24 de Diciembre de 1901 el Gobernador Tello designa las primeras autoridades municipales: Don Francisco Lladòs, Luciano Dominguez, José Bares; Luis Mases y Páride Guidi. Sucederán otros como los señores Pedro Yanes, Fracisco Gaviña, Mateo Barone, Salvador Maldonado, Francisco Vespa, Nicolàs Palacios, Nèctar Barrera, Tomás Boland, Vicente Hermida, Lorenzo Salvi, Salvador Maldonado, Doric, Bernardo Roubió, Felipe Porcel, el padre Bonacina…entre otros que se suceden entre titulares, suplentes y autoridades de comicios, que se celebraban generalmente en el atrio de la iglesia.

En 1907 la navegación Río Negro llegaba hasta General Conesa, a bordo de un vapor de la Escuadrilla del Río Negro conformada por los vapores de hélice: Inacayal, Sayhueque, Namuncurá y el vapor de ruedas Teuco. Hasta 1911 la navegación fue constante y utilizada especialmente para el tráfico de la mercadería en la región. Pero ya el ferrocarril transitaba el Alto Valle de nuestra provincia y comenzó el fin de la escuadrilla.

Un Decreto del Gobierno Nacional de Noviembre de 1907 crea las Comisiones de Fomento y en Choele la designación recae en Francisco Vespa, Salvador Maldonado y Dionisio Gadano. En 1919 el Gobierno Nacional faculta a las autoridades de los territorios a designar Comisionados Municipales recayendo la responsabilidad en éste caso en Nicolás Salustiano Palacio acompañado por Graciano Alzueta y nuevamente Francisco Vespa. En 1921 el Gobernador Molina designa a Don Juan Pedranti y al decir de muchos fue uno de los ediles más prestigiosos que la ciudad tuvo en su historia.

Para el ejercicio del magisterio, el estado contrató ciudadanos particulares, recordándose las figuras de; José Ochoa, Lorenzo Truzzolino, Manuel Cantos, el padre Bonacina también ejercía la docencia y dos mujeres; Juana Martínez de García y Rosa Sala de Valle, esposa del Teniente Enrique Valle. En 1904 abre sus puertas la Escuela Nº 10 siendo su Directora la señora Maria Antonieta Badaracco de Spotorno con una matrícula de 135 alumnos de ambos sexos, según la Memoria Salesiana.

Médicos militares atendieron la salud de la población a partir de 1879 recordándose entre ellos a los Dres. Marcelino Vargas, Miguel Gallegos, Apolinario Martinez, Enrique Galantt y el practicante Carlos Colts. Tras el retiro de las fuerzas militares fueron rotando distintos profesionales, casi todos por tiempo breve y otros ya se radicarían definitivamente. Así aparecen los nombres en el recuerdo de Luis Zurano Letiere, Pantaleón Lucero, Víctor Gutierrez Romillo, José Recagno, Juan Nicora, Adolfo Bergman, Gregorio Berkman, Horacio Vernengo Lima, Jacobo Martínez, Félix Navarré, Alberto Alcides Pivídori, Néctar Antonio Barrera, radicado desde 1925 en la localidad. El primer Director del hospital de Choele Choel fue el Dr. Salomón Mutchinick, más acá en el tiempo es recordado también el Dr. Salvarezza.

Y siempre la historia le ha reservado un lugar a Choele Choel, tras las Elecciones Nacionales del 11 de Noviembre de 1951, oportunidad en que se eligen Delegados del Territorio de Rio Negro al Congreso Nacional-con voz pero sin voto- el Dr. Néctar Barrera resulta electo y asume el 25 de Abril de 1952. En Enero de ése año 1952 siendo Intendente de Choele Choel en su condición de médico y Director del Hospital local atiende a otro médico, desconocido aún pero idealista también; Ernesto Guevara Lynch quien iba tras su objetivo de recorrer en motocicleta Sudamérica junto a su amigo Alberto Granados.*

Como podemos apreciar una polícroma paleta de razas, etnias y confesiones conforman la población, primero nativa y criollos con la llegada del Ejército Expedicionario, luego con la inmigración europea trae españoles, italianos, y también laosianos arribados en los años ’70 e incluso rusos ortodoxos.

Distintas actividades que van más allá de la fruticultura diversifican los ingresos y recursos a explotar, como el agroturismo en las islas y la zona rural, el atractivo de la pesca y caza del jabalí, dio la posibilidad a los establecimientos rurales de abrir sus puertas y poner en valor su propiedad y el entorno natural y en algunos casos histórico.

Principal punto urbano de una cadena de pueblos laboriosos de alrededor de 100 kilómetros, que van desde Pomona hasta Chimpay, conocida como Valle Medio y que tiene a Choele como centro proveedor de servicios a las localidades de esta zona que une el alto valle con la costa atlántica provincial.

Asentada especialmente en la actividad agropecuaria, con una influencia sobre cien kilómetros a la redonda Choele Choel posee una importante Sede de la Universidad Nacional de Rio Negro y su facultad de Veterinaria, justamente por ser la región destacada en la cría de ganado bovino y también el cultivo de trigo, alfalfa y algunos frutales y hortalizas.

Esta zona, irrigada por el tramo medio del Río Negro, ejerce un liderazgo como centro proveedor de servicios a los pueblos de la zona comprendida entre Pomona y Chimpay.

Desde 1985 rinde homenaje al trabajo del hombre de campo y a la importancia que significa en ingresos la cría de ganado bovino, el Centro Tradicionalista Fuerte Avellaneda y otras instituciones locales convocan y organizan año a año a la Fiesta del Ternero, rindiendo así homenaje al trabajo del sector rural ganadero y es ésta producción ha dado lugar justamente a la instalación de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional de Rio Negro. Acuarela cultural del Valle Medio, eso es Choele Choel; comunidad donde conviven distintas expresiones artísticas y comunitarias. El Festival Provincial del Folklore, Subsede del Pre-Cosquín desde hace algo más de cuarenta años, se lleva todos los lauros pues su escenario ha lanzado al éxito a numerosos artistas, músicos y bailarines provinciales que han dejado alto el nombre de Rio Negro

También se realiza el Congreso Provincial y ahora Regional de Folklore, que viene convocando en forma bianual a estudiosos, investigadores y profesionales de la danza, la música, la canción y la poesía y artesanías folklóricas y originarias.

Choele Choel entonces, fue y sigue siendo un punto estratégico como lo fue antiguamente, ya citado incluso en los escritos del jesuita inglés Tomás Falkner y en el Diario del piloto español don Basilio Villarino y Bermúdez, sitio del que tenían plena conciencia aborígenes y conquistadores, la importancia de la que más tarde el Dr. Estanislao Zeballos diera en llamar: la “Llave del Desierto…”

(*) Diplomada en Preservación del Patrimonio NyC(UBP)


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