No reviste gravedad: se espera un aumento en el caudal del río Negro

Para los próximos días, se espera un aumento en el caudal del río Negro llegando a niveles no vistos en los últimos ocho años. Si bien la situación será notable, está dentro de las previsiones del Departamento Provincial de Aguas (DPA) y no reviste gravedad. Así describió el escenario de caudales que enfrenta el Río Negro el superintendente del DPA, Fernando Curetti.

El incremento responde a una mayor erogación desde los embalses compensadores de Arroyito (río Limay) y El Chañar (río Neuquén), para cubrir el aumento en la demanda de energía requerida por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), organismo encargado del despacho energético.

Desde el DPA se confirmó que actualmente la erogación de los caudales está dentro de los parámetros normales, alcanzando hoy en el río Negro los 1.388 m3/s, es decir, un nivel que está dentro de lo esperable para esta época invernal.

De acuerdo a las normas de manejo de la cuenca, el caudal del río Negro, en esta época del año, puede oscilar entre un mínimo de 350 m3/s y un máximo de 1.650 m3/s, y la línea de ribera está establecida para un caudal de 1900 m3/s, por lo cual no es necesario tomar mayores recaudos a los preestablecidos.

Se aclaró que si bien este nivel significa un incremento en las mediciones que se vienen observando en los últimos años, no amerita el carácter de extraordinario.

En las próximas 48 horas se espera que el caudal saliente llegue a unos 1.500 m3/s, hasta el día sábado, bajando a 1200 m3/s en días posteriores. Estas cifras no se han registrado desde el año 2012 producto de haber atravesado un período de extensa sequía.

Estas erogaciones fuera de lo común, responden a la necesidad de generación del mercado eléctrico nacional, debido a la salida de servicio de la represa Futaleufú por la caída de 37 torres de alta tensión y también por la escasez de gas natural que es el insumo de algunas centrales térmicas de generación. Esto último se debe al resultado negativo -por falta de oferentes-  del llamado a  licitación para la compra e importación marítima de gas licuado de petróleo.

Se ha observado que a igual caudal en los ríos, el nivel registrado de las aguas es un poco más alto que en situaciones anteriores. Esto se debe a situaciones de embanque de los cauces o al crecimiento de la vegetación dentro de la zona de ribera, por lo que habrá que analizar si existe necesidad de ejecución de algunas obras que permitan el normal escurrimiento de las aguas.

«En el Río Neuquén y el Negro venimos bien» afirmó el funcionario, «En el caso del Neuquén está ya a punto de llegarse a su cota de máxima dentro de lo que es este período del año, en la cual se debe dejar un volumen disponible para prevenir alguna crecida extraordinaria y en el Limay también se ve una muy buena nevada que va a recargar todos los lagos de los embalses. Esto nos permite erogar lo que estamos erogando ahora, por que sabemos que se va a poder reponer después»

Refiriéndose a los escasos caudales que se registraron en el río Colorado, durante los últimos años, Curetti afirmó que estas intensas nevadas que se produjeron en toda la cordillera, «… vinieron muy bien, estábamos en una situación muy complicada, crítica. Prácticamente el embalse Casa de Piedra no tenía más agua». También alentó expectativas de que se revierta este ciclo «seco o extra seco» que se produjo en la cuenca de este curso de agua, con  expectativas de poder embalsar, a partir de las mediciones de la nieve existente, aunque «necesitamos que estas precipitaciones se repitan» en años posteriores. También insistió en la necesidad de un manejo responsable del recurso hídrico.


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