15/10/2023

Landriscini aseguró que la dolarización implica "más desempleo, pobreza y hambre"

Landriscini aseguró que la dolarización implica "más desempleo, pobreza y hambre"

La diputada nacional y candidata por Unión Por La Patria Graciela Landriscini explicó cuáles son las catastróficas consecuencias que implicaría para el pueblo argentino la dolarización de la economía nacional que propone el candidato a presidente Javier Milei. La economista rionegrina aseguró que “la dolarización tendría un costo gigantesco para el país y su población. Ella va de la mano de una mega devaluación como la que viene empujando estos últimos días”.Además, la diputada advirtió que “haría subir más aún la inflación, implicaría el congelamiento de los depósitos bancarios, un muy fuerte aumento de la deuda externa de la mano de la devaluación, y la liquidación de las empresas públicas con la inicial entrega de YPF y de Aerolíneas Argentinas. Esto implicaría el derrumbe de los salarios y jubilaciones, del ingreso de las pequeñas y medianas empresas con el consiguiente desempleo formal e informal, y llevaría a que el Estado perdiera su capacidad de dirigir y orientar un proceso de desarrollo”.“En dólares se fijarían los precios, las tarifas, los alquileres, se pactarían los contratos y se realizarían las transacciones, mientras el ahorro también estaría dolarizado. En este marco los trabajadores recibirían 20, 30 o 50 dólares como salario y los jubilados un promedio de 12 dólares, mientras los del salario mínimo y quienes perciben jubilaciones mínimas o pensiones llegarían a los 4 dólares”, subrayó Landriscini.A su vez, sostuvo que “no es racional usar dólares para comprar en la panadería, el almacén o pagar la tarifa d agua. Y no lo fue para Río Negro, cuando en diciembre de 2017 tomó 300 millones de dólares en bonos del Plan Castello con salarios e insumos pagados en pesos”. Esta situación, según Landriscini, condiciona fuertemente al Estado y ponen en riesgo el funcionamiento de distintas áreas.“La renuncia a la moneda nacional implica la pérdida de la política monetaria, y sin moneda el Estado resigna un instrumento con el que todos los países regulan la liquidez en la economía y la demanda o gasto interno. Perder la política monetaria es para un país perder la capacidad de moderar los ciclos económicos. De este modo el país se ver incapacitado para aplicar a través del Banco Central una política contra-cíclica, moderando la emisión y subiendo los encajes bancarios, o inyectar moneda y crédito bajando la tasa de interés”, explicó Landriscini.

"Los trabajadores recibirían 20, 30 o 50 dólares como salario y los jubilados un promedio de 12 dólares, mientras los del salario mínimo y quienes perciben jubilaciones mínimas o pensiones llegarían a los 4 dólares”

De este modo la economía queda presa del resultado de la balanza de pagos, que puede andar bien si andan bien las cosechas, si hay buenos precios en las ventas internacionales que permitan acumular moneda extranjera, y puede quedar mal si caen los precios internacionales, o suben los costos. Ello es más grave en países como Argentina que exporta fundamentalmente y granos y cereales.Además, la moneda tendría un valor rígido como en la Convertibilidad, y habría flexibilidad en precios y salarios buscando competir en el comercio con otros países. Tal flexibilidad a la baja para poder competir, y vender en el exterior, provocará una caída salarial y de jubilaciones y pensiones, la contracción económica y caída de pequeñas y micro empresas, del empleo y de la recaudación tributaria. “Será una economía similar a la de 1995 a 2001, con ajustes sucesivos de tarifas, desempleo en alza, y hasta reducción nominal de salarios, y congelamiento y corralito de depósitos”, aseguró la diputada.“La Ley Banelco que flexibilizó el mercado laboral volvería a imponerse acompañada de privatizaciones desregulaciones. A ello obligaría la existencia del dólar como moneda para las transacciones, y el Estado dejaría de arbitrar y de promover sectores económicos y empresas”, agregó.El banco centralLandriscini también criticó la idea de suprimir el Banco Central. “Las entidades bancarias pudiendo estimular una crisis bancaria.  El Banco Central en todos los países actúa como prestamista en última instancia y como generador de alternativas en caso de emergencias por crisis externas, climáticas, etcétera. Así fue en la pandemia, cuando debió el Banco Central de la República Argentina financiar programas de salvataje sanitario y de ingresos de empresas y familias”.Quedarse sin Banco Central es abandonar la posibilidad de supervisar el accionar de los bancos, de orientar el crédito, lo que permite planificar qué sectores de la economía asistir en cada caso de necesidad, a qué tipo de agentes económicos y en qué condiciones“Es temerario como plantea Milei sin sonrojarse, abolir la política monetaria y cerrar el Banco Central, al tiempo nos transformaría en furgón de cola del país que impone el dólar como moneda de curso legal y forzoso”, concluyó Landriscini.

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