LA ESCUELA DE PASO PIEDRA CUMPLE 97 AÑOS

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26/05/2024

María Antonia, 'la maestra rural': el recuerdo de figuras imborrables de la Escuela 77

María Antonia Galván llegó de Naupahuen a Paso Piedra y estuvo 23 años en la escuela. El recuerdo a una maestra de corazón.
María Antonia, 'la maestra rural': el recuerdo de figuras imborrables de la Escuela 77
María Antonia, 'la maestra rural': el recuerdo de figuras imborrables de la Escuela 77

Se cumple un nuevo aniversario -97 años- de la escuela rural 77 de Paso Piedra. Y apenas los vecinos y vecinas del Valle Medio piensan en el lugar, afloran personas entrañables. 

7 en Punto conoció la historia de María Antonia Galván, una figura infaltable en el recuerdo de la escuela 77. El diálogo sucedió en marzo de 2020; ella falleció tres años después. Recordó en esa oportunidad su llegada en tren a la vieja estación de Choele Choel y la primera impresión de la escuela. Estuvo 23 años. 

María Antonia había nacido en el paraje rionegrino de Paso de Los Molles en 1932. Cuando tenía apenas 2 años falleció su mamá y con sus 7 hermanos ayudaba en los lanares que traían de los campos durante la esquila. Luego de unos años su padre la envió internada al Colegio María Auxiliadora de General Roca. Y en Bahía Blanca se recibió de maestra normal nacional. 

La escuela rural cumple 97 años

En 1952 le dijeron que había una escuela rural, en Naupahuen, que no tenía maestra. Era la escuela rural 83, "tenía un salón con techo de paja, paredes de adobe y piso de tirra. Teníamso calefacción en una estufa y los chicos salían a buscar leña para calentarnos". Tuvo 70 alumnos de todas las edades. Eran chicos que venían de alpargatas y a caballo. 

María Antonia contaba que en ese lugar el frío era muy intenso. Un día el supervisor le dijo: "Querida, ¿que estás haciendo acá? te vas a morir en este paraje". Le ofreció, entonces, trasladarse a la escuela rural 77 de Paso Piedra. Ella no sabía donde quedaba pero aceptó igual la propuesta. 

Llegó en tren a la vieja estación de Choele Choel, fue un día domingo de 1960. Se acuerda que habían sólo dos taxistas esperando ahí. Uno de apellido Gilberto Córdoba y otro, Ostertag. El primero la llevó hasta el Hotel Segura que se ubicaba en el lugar dónde hoy está la Cooperativa Obrera (la grande).

La recibió la directora de la Escuela 10, Clelia Scude. Con tan solo 28 años y con muchos nervios, ansiedad afrontó su nuevo desafío. Choele era todo campo, las calles de tierra. "Ya estaba en mi nuevo lugar en el mundo", pensó. Cuando llegó a la escuela 77, vio que los hombres jugaban un partido de fútbol. La mayoría eran productores y otros, alumnos. Las mujeres hacían ensaladas, y los hombres un asado.

1920. Foto Museo de Choele Choel
La escuela en sus inicios. Foto: Museo de Choele Choel

"Llegó la maestra, llegó la maestra", gritaron los chicos mientras corrían para recibirla. Su presencia interrumpió el tradicional hábito dominical. Para ella, fue una recepción inolvidable. Todos se acercaron y se reunieron para escuchar su historia. Una vecina, también de apellido Galván, le ofreció una pieza que tenía libre en una chacra que quedaba a 300 metros de la escuela.

Si bien era una escuela chica, con pocos salones, tenía a su cargo 30 chicos. María Antonia contaba que la comunidad le había parecido tan linda en Paso Piedra, sobre todo muy unidos. Era frecuente encontrarse con venta de choripanes y bailes familiares para reunir dinero para construir un aula más. También levantaron un salón con mucho sacrificio. 

Fueron 23 años involucrada en la vida de la escuela rural 77. Solía emocionarse cuando la invitaban a recorrer sus pasillos. En esos pasillos conoció a Eleodoro Carreras, hermano de la señora que la hospedaba. Nació el amor y se casaron en 1961. Tuvieron tres hijos: María Inés, Darío y María Teresa. 

María Antonia participó de la formación de los maestros que siguieron sus pasos. En la charla que mantuvo con 7 en Punto en 2020 se mostró reconfortada con el lugar que ocupa hoy la mujer. Ella decía que era el eje fundamental en la familia, en el trabajo y la sociedad. 

María Antonia tenía el dulce deseo de ser recordada como "la maestra rural". Y así fue.