La exigente e inédita cirugía en Río Negro que tuvo final feliz

General Roca.- Poder ver a la madre de la paciente de 13 años sentada en la cama del hospital, sin palabras, después de la exigente y exitosa operación, es una imagen imborrable. Así describió Nicolás Resio, cirujano hepatobiliopancreatico una experiencia reciente. «Una cirugía oncológica con buenos resultados te gratifica mucho», comentó y recordó la alegría inmensa de esa madre que atravesó el ripioso camino de la incertidumbre.

La inédita cirugía en pandemia tuvo como protagonista a una joven de 13 años que cursó un tumor muy grande en el páncreas. Todo comenzó con un dolor muy intenso en al boca del estómago que la llevó a la guardia del hospital. Eso generó que inmediatamente se le hicieran estudios. «Tenía un tumor poco prevalente, se llama Frantz. Exigía una cirugía compleja», contó y explicó que se trata de células embriológicas que quedan en el páncreas y aumentan su tamaño y cambian su forma. Y en algún momento de la vida, se manifiestan; no es un tumor pancreático habitual.

Nicolás señaló que por lo general no trabaja con salud pública, pero éste era un caso especial. En su mayoría, estos casos son derivados a otros centros como el Garraham. «Como son casos tan interesantes, poco frecuentes y dan tantas ganas de dar una mano, lo hicimos», comentó y agregó que hacer cirugías en época de pandemia genera que el proceso sea aún más complejo.

La paciente fue intervenida quirúrgicamente en el Sanatorio Juan XXIII con una Duodenopancreatectomía Cefálica (DPC) pediátrica, cirugía que nunca se había hecho en la provincia.

«Como son casos tan interesantes, poco frecuentes y dan tantas ganas de dar una mano, lo hicimos», comentó el cirujano

El médico observó que es muy importante que las personas no dejen de asistir al hospital y a una clínica cuando asoman los síntomas. Ya pasaron seis meses y los controles deben continuar. «Las enfermedades avanzadas tienen más riesgo de vida y si hay necesidad de terapia intensiva, provoca una complicación en este contexto de pandemia», explicó.

Cuarenta personas estuvieron involucradas en la cirugía, desde enfermeras hasta terapistas. Siete en el acto quirúrgico. «Fue muy importante el trabajo de los anestesistas», apuntó Nicolás y continuó: «son incisiones grandes porque el tumor tenía 15 centímetros en una chica de 43 kilos». Se aplicó un tratamiento que se denomina ERAS y que permite que la recuperación y el alta sea en pocos días. Para eso se necesitó más tecnología y la precisa asistencia de la anestesista para el manejo del dolor. Eso permitió que en el 5to día la joven de 13 años volviera a su casa. Y que la sonrisa de su madre no se borrara.


También te puede interesar: