MÁS DE 500 TERMOS SECUESTRADOS
La Aduana detecta copias peligrosas del termo Stanley en el mercado
En un operativo realizado por la Aduana-AFIP, se descubrió la presencia de copias truchas del reconocido termo Stanley en el mercado argentino. Estas réplicas, que a simple vista eran indistinguibles del original, podrían resultar peligrosas para la salud de los consumidores, según el Instituto Nacional de Alimentos (INAL).
En total, más de 500 termos fueron secuestrados por no poseer la certificación correspondiente, en operativos realizados en Córdoba y Ciudad de Buenos Aires (CABA), valorados en 16 millones de pesos.
El operativo, llevado a cabo en conformidad con el artículo 123 del Código Aduanero, buscaba verificar la legalidad y procedencia de la mercadería de origen extranjero. Durante los controles realizados en comercios de Once y Córdoba, se constataron numerosas infracciones, entre ellas la falta de estampillas fiscales, que permitían presumir un ingreso indebido de los productos al país.
Además de la falta de certificación por parte del INAL, lo cual constituye una infracción adicional debido al contacto directo de los termos con alimentos, se detectó un posible fraude marcario. Algunas de las réplicas encontradas llevaban inscripciones de marcas reconocidas, como Stanley. Esta situación pone en peligro no solo la salud de los consumidores, sino también la reputación de las compañías afectadas por el fraude.
En el marco de los operativos, no solo se encontraron termos truchos, sino también juguetes en infracción, que carecían tanto de certificaciones de seguridad como de documentación que respaldara su ingreso legal al país. La Aduana procedió entonces al secuestro de más de 500 productos en infracción, con un valor estimado de 16 millones de pesos. Las multas correspondientes podrían ascender a los 80 millones de pesos, según lo establecido en los artículos 986 y 987 de la Ley 22.415.
Este operativo de la Aduana-AFIP pone de manifiesto la importancia de garantizar la calidad y seguridad de los productos que llegan al mercado argentino. Los consumidores deben estar alerta y buscar siempre los certificados correspondientes antes de adquirir cualquier producto, especialmente aquellos que entran en contacto con alimentos. Asimismo, es fundamental que las autoridades continúen realizando operativos de control para detectar y evitar la comercialización de productos truchos y fraudulentos.