"CIENCIA Y TURISMO"
Magdalena Arias: una científica apasionada por las costas rionegrinas
Las Grutas.- El viernes por la mañana, y previo a vivir una experiencia de avistaje embarcados maravillosa, en las instalaciones de la Casa de Cultura de la localidad, la científica Magdalena Arias brindó una charla denominada "Ciencia y turismo".
Magdalena Arias, más conocida en Las Grutas como "Malala" es investigadora del CONICET, docente de la Universidad del Comahue y hace más de 10 años que desarrolla una línea de investigación que une la ciencia y el turismo. En el marco de este evento, resumió con un lenguaje claro las principales aristas de su investigación.
"Hoy estamos acá específicamente por las ballenas, pero también tenemos líneas de investigación que evalúan la interacción del turismo con los pinguinos, los lobos, delfines" adelantó, para luego pasar a explicar el contexto histórico de las ballenas.
La ballena franca empezó a ser cazada en el Hemisferio Norte, debido a la facilidad de cacería (son muy curiosas y se acercan a las embarcaciones) y por su alto contenido en grasa. Luego se empezó a extender y así comenzaron los viajes balleneros. Cuando no quedaban especies en un lugar, se iban trasladando.
"De la ballena utilizaban su aceite para combustible básicamente pero también sus huesos para armar desde corsets, cuellos de camisa, paraguas..." indicó.
Para estudiar a las ballenas, utilizan tres metodologías en Río Negro. La más importante y la que más información brinda son los censos aéreos.
"Son vuelos bordeando la costa de la provincia y vamos contando la cantidad de animales que vemos en una franja de un km y medio desde la línea de costa" explicó Malala. Estos censos comenzaron en Río Negro a partir del año 2007.
"En Chubut, estos censos han podido evaluar la tendencia poblacional de las ballenas, como ha ido cambiando la tasa poblacional y como ha ido disminuyendo. Esto quiere decir que la población en Chubut ya no está creciendo más y se debe a una cuestión física. Ya no pueden almacenar más ballenas sus costas y empieza a "desbordar". Se alcanzó el máximo de ballenas que las costas pueden alojar y se empezaron a trasladar hacia zonas aledañas".
Aquellas costas que tienen características óptimas para el asentamiento de ballenas empiezan a ser colonizadas.
"En Las Grutas, el máximo que hemos contado en esta franja costera es de 250, pero es una abundancia relativa, debido a que solo contamos las que están en esta franja de un kilómetro y medio. Estos picos máximos se dan en esta época, a fines de agosto y principios de septiembre".
En cada avistaje de las distintas costas se pueden observar comportamientos diferentes. En Península Valdéz se pueden observar cientos de madres con sus crías, y es por ello que tienen una temporada más larga. Las madres se quedan con sus crías, navegan menos, son más costeras.
"En la provincia de Río Negro, en cambio, predominan grupos de cópulas y animales solos. Hay una gran cantidad de juveniles y se trata de una recolonización. Esto nos da un indicio que aún podemos crecer aún más en la cantidad de animales en nuestras costas".
La segunda línea de investigación que realizan es la fotoidentificación de las especies. "Las ballenas tienen una particularidad que tienen un patrón de callosidades (manchas blancas en sus cabezas) y son únicas e irrepetibles".
"Con una foto de las cabezas de estos animales podemos identificarlo y saber si lo volveremos a veren esta área o en otra zona. Es así que en el año 2020 empezamos a desarrollar este proyecto acá y tenemos más de 350 ballenas identificadas hasta el momento".
Están comparándolas con otros catálogos como el de Península Valdéz, que ya tienen más de 4000 ballenas identificadas. "Pero de esas 4000, cuando las comparamos con nuestro catálogo, no están".
Esto es porque las ballenas que están en nuestras costas son juveniles. "Cuando las crías nacen, no tienene se patrón definido entonces no pueden ser incorporados al catálogo y no las vuelven a ver allá".
Este proyecto es compartido con la comunidad, y por eso lanzaron el concurso "Conociendo las ballenas de la Bahía". Este año lanzaron su 3º edición. "La idea es compartir el trabajo que realizamos con la comunidad. No solo a nivel local sino en todo el país".
"Proponemos que las ballenas dejen de ser un número y tengan nombres. Nombres elegidos x los ciudadanos" destacó.
"Ya tenemos 20 ballenas bautizadas y este año van a nombrar a 10 ballenas más. Por suerte tenemos una buena convocatoria, ingresando a la página... pueden votar los nombres de las ballenas y los prestadores turísticos locales regalan un avistaje embarcados a aquellos nombres seleccionados.
La tercera línea investigativa también involucra a los ciudadanos y a la comunidad y se trata de una plataforma llamada "E-Whale", la 1º plataforma en el país que permite registrar y ver un mapa interactivo la presencia de cetáceos en el Golfo San Matías.
Allí, se puede ver en tiempo real la ubicación de ballenas, conocer más acerca de esta especie, y generar contenido relacionado.