2024-11-14

ACCIDENTE EN EL RALLY DEL SUR

Sofía Castillo habla después de la peor pesadilla: "La fe en Dios tiene que estar siempre"

La piloto contó detalles del accidente que tuvo a su padre al borde de la muerte.

Ya pasó lo peor. El más intenso miedo se retiró de la familia Castillo. Hace algunos días, después del accidente en el Rally del Sur, Beto tuvo que pulsear con la muerte. Su hija Sofía respira aliviada y asegura que el 2 de noviembre es la fecha que no se borrará en su vida. 

Ella acompañó siempre a su padre, desde muy chica. Lo hizo primero en el taller y las carreras. Siempre lo apoyó hasta que en 2022 llegó la propuesta de Beto. ¿Querés correr?, le preguntó y ella no dudó: "Es lo que estaba esperando. No tuve miedo, las ganas estaban y tuve que aprender", contó. 

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Ese nuevo desafío en su vida comenzó en octubre de ese año y tuvo su momento más oscuro en Luis Beltrán. 

"Mi papá me hizo señas de que no podía controlar el auto. Fuimos cinco tumbos hasta caer en un canal de riego oculto", contó Sofía. Su padre perdió el conocimiento en el segundo tumbo.

Sofía describió su lucha por sobrevivir: "Quedamos boca abajo, la fuerza del agua era mucha. Me saqué el casco porque me estaba ahogando. Tocaba a mi papá, pero no reaccionaba". Logró desatarse y salir por la luneta, gracias a la desesperación.

El accidente dejó una huella imborrable en Sofía, quien aseguró: "El 2 de noviembre me lo voy a tener que tatuar. No la voy a olvidar".

La policía Cynthia Labrada se ocupó de frotar el milagro. Salió disparada cuando vio que el auto había caido al canal, encontró a Beto y le hizo RCP pero no había caso. El piloto no volvía. Por eso se encomendó a Dios y a Ceferino, de quién es devota. Y Beto expulsó una bocanada de agua y la esperanza se mantuvo viva. "Fueron muchas cosas en poco tiempo. Que hayan estado ahí -por Cynthia y dos lamarqueños- es la razón de por qué mi papá está vivo", contó Sofía. 

Haber atravesado una experiencia tan intensa, movió sus estanterías emocionales y de creencias. Incluso logró incorporar una dimensión espiritual más profunda. "Nunca había vivido una situación tan extrema", contó y señaló que ella siempre creyó en el impacto que tienen las energías en nuestras vidas. "Pero todo va de la mano porque vi cadena de oraciones, a Cynthia, encomendánse a Dios y a Ceferino, todo eso influyó también". 

Dijo que la lección que le entregó esta experiencia fue que no es necesario pasar por esta pesadilla para tomar conciencia sobre la fe en Dios. Eso tiene que estar siempre. 

Sofía vive en Cipolletti y viaja mañana sábado a Lamarque para festejar el cumpleaños de su papá. Será especial porque no hay mejor oportunidad para celebrar la vida. 

 

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