Dólares bajo el colchón: estiman que podrían salir unos u$s16.000 millones
En un contexto económico marcado por la necesidad de inyección de liquidez y la búsqueda de alternativas para incrementar las reservas oficiales, un reciente análisis pone la lupa sobre una suma significativa de dólares que podrían pronto salir del colchón de los argentinos.
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Tal es el pronóstico realizado por el Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC), el cual proyecta que un plan impulsado por el gobierno para reparar históricamente los ahorros de los argentinos puede inducir a la circulación oficial una cantidad cercana a los u$s16.000 millones.
El CEPEC basa su previsión en cálculos comparativos con antecedentes de blanqueamientos anteriores, en los cuales una porción de los dólares que los ciudadanos mantenían fuera del circuito formal fue reabsorbida a través de incentivos similares.
Según las instituciones del Banco Central y el INDEC, se estima que entre u$s200.000 y u$s250.000 millones de dólares se encuentran actualmente fuera del sistema bancario. El estudio sostiene que, caso que el actual programa emule la efectividad de sus antecesores "con una conversión entre el 8% y 12%” la suma proyectada podría ingresar en circulación fortaleciendo las reservas.
Esta potencial infusion económica tiene implicancias profundas. Por ejemplo, el trabajo del CEPEC detalla que cada mil millones de dólares reincorporados al sistema financiero permitirían facilitar inversiones equivalentes a un incremento del 15 al 20 por ciento del crédito anual destinado a pequeñas y medianas empresas, dinamizando simultáneamente varios sectores clave de la economía.
Del mismo modo, estos fondos podrían apoyar emisiones corporativas del orden de $600.000 millones, significando así una posibilidad tangible de desarrollo en el mercado de capitales argentino.
Además, se anticipa que estos movimientos favorecerían la inclusión financiera. El surgimiento de nuevas cuentas bancarias prometen correr un mejor destino, proyectando un aumento considerable de entre 600.000 a 1,3 millones de cuentas, elevando el ratio de crédito sobre el PIB del 9% actual a cifras cercanas al 14%. Esta reestructuración financiera tendría, asimismo, posibilidades de abaratar el financiamiento para empresas y hogares, promoviendo un efecto multiplicador sobre el consumo y la inversión privada.
A pesar de estos auspicios, no están exentas las percepciones de riesgo. El éxito del programa descansa en la capacidad gubernamental de encausar los fondos hacia inversiones productivas y evitar que los dólares simplemente fortalezcan el sistema sin transformarse en activos económicos reales.
Las evaluaciones del CEPEC subrayan dos riesgos centrales: la potencialidad de que estos fondos terminen utilizados para financiar déficit fiscal, en detrimento de la inversión (crowding out), así como el constante desafío que representa la baja confianza institucional, históricamente una barrera persistente en iniciativas de este tipo.