Policía baleada en Regina: sobreseimiento para su pareja que también es policía y estaba acusado de dispararle
Una autolesión, un hecho accidental o hubo una intención de matar: esas son las tres posibilidades que formaron parte de las hipótesis y la línea de investigación en la que transcurrió la investigación para esclarecer cómo se produjo el disparo de un arma de fuego que le provocó gravísimas lesiones a una joven policía y que desencadenó la detención de su pareja. Por el episodio de violencia ocurrido el año pasado en un departamento de calle Martín Fierro, días atrás se realizó una audiencia judicial en la que la justicia resolvió el sobreseimiento del imputado, también empleado policial.
En horas del mediodía del pasado jueves se llevó a cabo una audiencia judicial para analizar y resolver distintos puntos en el marco de la causa judicial por tentativa de femicidio que tenía como víctima a Milagros Tapia (22) y a Miguel Pacher (27) como imputado. En dicha instancia se trataron las medidas cautelares del acusado, se planteó la conversión de acción penal pública en privada (arts. 111 y 129) y el sobreseimiento del empleado policial.
En primer lugar, el fiscal Agustín Bianchi leyó el dictamen para sobreseer a Pacher por entender que, transcurrido más de un año de investigación, hasta el momento no se lograron encontrar elementos suficientes que permiten arribar a una condena en caso de avanzar al juicio oral y público.
En relación al punto anterior, el abogado defensor Leandro Ruíz mostró su conformidad con el pedido.En este punto también consideró que ante la falta de pruebas que favorecen a su defendido y la imposibilidad que tiene la querella de poder incorporar más evidencia al legajo de investigación, se debía dejar sin efecto las medidas cautelares a las que Pacher arribó a dicha instancia judicial. En ese sentido, se solicitó el retiro de la tobillera electrónica y anular la prohibición que tenía el imputado para ingresar a Mainqué, localidad en la que reside Tapia.
Quien se opuso al dictamen de sobreseimiento de la Fiscalía fue el abogado querellante Federico Diorio. Acto seguido, pidió la conversión de la acción pública en privada para, independientemente de la decisión fiscal de no continuar con la investigación, permitirle a la joven policía avanzar con la causa rumbo a la etapa de control de acusación, instancia previa al juicio oral y público.
A la hora de resolver el Juez Gastón Pierroni, recordó que de acuerdo a lo que establece la ley, al haberse cumplido hace pocas semanas el plazo máximo para la investigación, solo restaban dos caminos: el del sobreseimiento o el de solicitar la apertura a juicio.
Si bien consideró que no existe certeza negativa, para el magistrado no se logró reunir hasta esa fecha la evidencia suficiente para someter a juicio a Pacher. En resumen, se dijo que no hay una conclusión firme, o definitiva, de cómo ocurrieron los hechos ya que no se ha podido demostrar con seguridad que la acusación es falsa, como así tampoco que el ataque no haya sucedido.
En su resolución el juez también señaló que en caso que el abogado de Tapia hubiese objetado el sobreseimiento de la Fiscalía cuando fueron notificados y en relación al plazo que determina la ley, él hubiese accedido a la conversión de la acción pública en privada para habilitar así a la querella a poder avanzar al control de acusación. De haberse arribado a esta última instancia, habría sido otro juez el que tendría que haber determinado si existían o no fundamentos para llegar al juicio.
Sin embargo, como el planteo del abogado querellante fue extemporáneo, es decir que no hubo oposición en los tiempos legales al pedido de sobreseimiento, se resolvió hacer lugar al dictamen de la Fiscalía que favoreció a Pacher.
El hecho
El hecho de violencia ocurrió en horas de la mañana del 11 de mayo de 2024 en el departamento que Pacher alquilaba en calle Martín Fierro al 100. En medio de una discusión, Tapia terminó con un disparo de arma de fuego en la zona abdominal y fue su propia pareja quien la trasladó con su vehículo particular al hospital.
De un primer momento, para el empleado policial la mujer se autolesionó, pero para la fiscalía (en aquel momento el fiscal era Juan Carlos Luppi), Pacher fue el autor del disparo y tuvo la intención de matar. Por tratarse de empleados de la Policía de Río Negro en ambos casos, desde el Ministerio Público Fiscal se decidió en aquella ocasión convocar a los peritos de la Policía Federal Argentina para llevar adelante las primeras diligencias y así evitar cualquier contaminación.
Con el paso del tiempo, Tapia logró recuperarse de su estado crítico que le demandó más de dos meses de internación en Neuquén y dos intervenciones quirúrgicas. Una vez que la joven pudo sobreponerse a la pérdida de un riñón, la perforación del intestino y la afectación del hígado, pudo regresar a su hogar en Mainqué, y en ese momento también se dejó sin efecto la prisión preventiva que se le había impuesto a Pacher.
Luego se dieron versiones cruzadas respecto a cómo se desencadenaron los hechos y quién provocó el disparo. Desde ambas partes se coincidía en que existía una relación violenta.
En un período de la investigación, resultaban fundamentales las pericias para conocer el ADN respecto a la manipulación del arma. La prueba de la pólvora vinculada al GSR (partículas de metal que quedan en el cuerpo tras un disparo), fueron positivas en el caso de la mujer por haber recibido el disparo, pero también en el imputado. En relación a este último punto, en una de las audiencias del 2024 se dejó entender que el hecho de que Pacher haya cargado a Tapia al auto para llevarla al hospital pudo haber influido en ese resultado.