Tecnologías y desafíos en la producción ganadera del valle de Viedma
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA Viedma)participó recientemente en la 137ª Exposición Rural de Palermo, con una muestra que incluyó herramientas tecnológicas aplicadas a la producción agropecuaria, particularmente ganadera, en la región del Valle Inferior y la Patagonia.
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Entre los dispositivos exhibidos, se destacaron sensores de impacto utilizados en cosechas de frutas y tubérculos, y detectores de dióxido de carbono con sistemas automáticos de ventilación en silos, orientados a preservar la calidad del grano almacenado.
Estas innovaciones se presentaron junto a prácticas tradicionales en un espacio que reunió a representantes del sector público y privado.
La ingeniera agrónoma Gabriela Garcilazo, especialista en nutrición animal de la Estación Experimental Agropecuaria Valle Inferior de INTA, explicó que el objetivo fue mostrar cómo las nuevas tecnologías pueden convivir con métodos ya arraigados. “Mostramos alternativas que simplifican el trabajo o no requieren de tanta presencia del productor en el establecimiento todos los días”, sostuvo.
En diálogo con el programa "Tocá Madera" de Radio Noticias (105.5 MHz), Garcilazo remarcó que “hay muchas cosas que ya están instaladas, como la alimentación a corral o la suplementación en comederos, pero siempre aparecen opciones nuevas que ayudan a mejorar la eficiencia”.
La especialista también abordó los desafíos del trabajo en zonas rurales, especialmente aquellos vinculados a la falta de personal permanente. En ese sentido, señaló la necesidad de adaptar las prácticas tradicionales a las condiciones actuales: “Hay que buscar formas de adaptar esas viejas prácticas que sabemos que dan resultado a los tiempos que corren”, dijo.
Garcilazo destacó además las ventajas de trabajar en zonas bajo riego, lo cual permite una planificación más precisa y mayor previsibilidad. “Poder conocer cuáles son los tiempos de producción, saber que dentro de tantos días voy a vender y dentro de 30 más voy a cobrar, me permite financiar la compra de insumos o maquinaria”, explicó.
“Tener cierta precisión en los movimientos dentro de la chacra permite trabajar un sistema más intensivo, con mayor conocimiento de los riesgos y, por lo tanto, más herramientas para evitar problemas”, agregó.
En cuanto a la articulación institucional, valoró el trabajo conjunto con organismos provinciales, cámaras, sociedades rurales y productores independientes: “Siempre hay interés de las dos partes en mejorar alguna cuestión. Se hacen consultas y es un trabajo de enriquecimiento permanente”, dijo.
Finalmente, consultada por la flexibilización de la barrera sanitaria en la Patagonia, Garcilazo fue clara: “Es un tema discutido, pero la región logró un estatus que es necesario mantener. La decisión debe ser consensuada con las organizaciones de productores, porque el beneficio de avanzar debe ser para todo el país, pero de manera ordenada y segura”, expresó.