Monjas de clausura: así viven las Carmelitas Descalzas que no salen del monasterio desde hace casi 20 años
En noviembre 2006 una comunidad de las Carmelitas Descalzas llegó a Viedma para instalarse en el monasterio ubicado en la ex Ruta 3 en el ingreso del barrio que hoy está en formación y que lleva su nombre. En aquel año, 7 monjas empezaron a darle vida a este grupo que se oficializó como carmelo el 19 de marzo de 2007.
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No fue sencillo, ya que el reglamento indica que deben ser 20 y tiene que existir el pedido de un Obispo. Hoy son nueve religiosas las que viven allí y que llevan una vida dedica a Dios. Son monjas de clausura, cuya misión es de pobreza, castidad y obediencia. No salen del monasterio, viven de lo que generan, y alguna que otra donación, pero que es mínima.
Para entender un poco más este mundo tan distinto a lo frenético, a lo que sucede en la calle, NoticiasNet estuvo en el Monasterio. Un lugar en el que se respira paz y tranquilidad. Donde el sonido de las ramas de los árboles, menándose al compás del viento, y el cantar de los pajaritos ganan terreno.
La Priori de la comunidad, Liliana, con la amabilidad que la caracteriza, contó detalles que seguramente muchos no conocen. De antemano, explicó su título: “Nosotros vamos renovando cada tres años a la nueva hermana que anima a la comunidad. Por estos tres años estoy yo a cargo. Una Priori es quien tiene el rol de superiora, de guía, digamos”.
—¿Cómo es el proceso de elección?
—Las hermanas que tenemos los votos perpetuos, que somos las que tenemos el velo negro, que acá somos todas las que ya hemos hecho nuestros votos perpetuos de pobreza, castidad y obediencia,somos las que elegimos dentro de las hermanas a la que va a animar a la comunidad. Cuando hay una hermana que está en formación, una novicia que le decimos, tiene el velo blanco. Entonces, cuando ya hace definitivamente su profesión, que ya es definitivamente monja, ahí ya formas parte estable de la comunidad, entonces nosotras elegimos, viene el Obispo, y ahí se elige la Priora y las consejeras que acompañan el gobierno de la casa.
—¿Cuál es el trabajo que realizan?
—Nosotras, por nuestro voto de pobreza, por las constituciones, nosotras hacemos trabajos artesanales. Tenemos distintos talleres de trabajo, y como parte del carisma la oración, el trabajo y el silencio como un pilar fundamental. Entonces trabajamos solas en los talleres, en silencio, y hacemos trabajos artesanales como alfajores, torta rogel, budines, licores, una hermana hace telar, trabajos en cuero, todo según las habilidades que tenga cada una. Ahora empezamos a hacer un pan integral muy rico que lo estamos vendiendo en la feria, lo vende la gente de Caritas, porque nosotras, como parte de nuestro carisma, no podemos salir.