25 de Mayo: qué se conmemora y por qué es feriado
Hoy, lunes 25 de mayo del 2026, es feriado nacional en Argentina, prolongando un fin de semana de tres días muy esperado para muchos argentinos. Esta fecha tan especial rememora los eventos trascendentales que ocurrieron el 25 de mayo de 1810 y que marcaron significativamente el inicio de la lucha por la independencia del país.
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En esta jornada, conocida como la Revolución de Mayo, un elenco de fervientes patriotas desafiaron el poder español tras la ocupación napoleónica de la península ibérica, desatando una serie de eventos que sentaron las bases para la creación del primer gobierno local autónomo. Un día lluvioso fue testigo del surgimiento de la primera disolución efectiva del poder español en el territorio: la Primera Junta de Gobierno, compuesta por Cornelio Saavedra, Mariano Moreno y otros relevantes personajes.
El feriado de este día es inamovible, lo que significa que, sin importar en qué día de la semana caiga, siempre será respetado en su fecha original. Esta inamovilidad resalta la solemnidad que tiene el 25 de mayo en la historia argentina, contrastándolo con otros feriados que suelen trasladarse al próximo lunes, generando fines de semana largos ideales para el turismo.
Qué pasó un 25 de mayo de 1810
En 1810, la presión local llevó a la celebración del Cabildo Abierto el 22 de mayo, un evento clave en el que los vecinos de Buenos Aires discutieron apasionadamente sobre el futuro de su gobierno. Tras largas horas de la reunión, una problemática idea central ocupó los debates: la continuidad de la autoridad española. Sin embargo, la renuncia de Viceroy Cisneros fue forzada pocos días después, lo que sentó un gran precedente para el eventual éxito de la configuración de la Primera Junta.
Aunque se celebra hoy como un ícono fundacional, el camino hacia una independencia completa no culminó sino hasta 1816, una vez declarada la soberanía total en el Congreso de Tucumán. Entretanto, algunas ilustradas actitudes políticas buscaron mantener un margen estratégico con las potencias de la época al jurar lealtad provisional a Fernando VII, lo que se conoció como la 'máscara de Fernando VII'.
La independencia formal llegaría recién el 9 de julio de 1816, cuando el Congreso de Tucumán proclamó la soberanía de las Provincias Unidas en Sudamérica, empujado por el retorno absolutista de Fernando VII al trono y la inminencia de una expedición militar de reconquista.
La historiografía contemporánea también rescató la participación de las mujeres en la gesta. Mariquita Sánchez de Thompson y otras figuras de la elite porteña cedieron sus salones para las reuniones conspirativas. Juana Azurduy lideró ejércitos de milicias en el Alto Perú, mientras que María Remedios del Valle, mujer afrodescendiente designada por el general Manuel Belgrano como “Madre de la Patria”, combatió en el frente del Ejército del Norte.