CULTURA
Educación intercultural en Río Negro: saberes ancestrales y aulas integradas en el nuevo ciclo mapuche
Con la llegada del solsticio de invierno, las comunidades originarias de la región celebran el Wiñoy Tripantu, un tiempo de renovación espiritual y comunitaria. El sistema educativo de la provincia de Río Negro despliega una serie de estrategias pedagógicas orientadas a fortalecer la Educación Intercultural, una modalidad que busca integrar los conocimientos y las cosmovisiones de los pueblos originarios y migrantes en las aulas de todo el territorio.
Leer también: "Murió una persona tras un choque entre un automóvil y un camión cerca de Chimpay"
María José Bertea, referente de Educación Intercultural Bilingüe del Ministerio de Educación y Derechos Humanos de Río Negro, detalla cómo se articula esta política desde la Dirección General de Educación. Lejos de ser una materia aislada, la perspectiva intercultural se concibe como un eje que atraviesa las prácticas institucionales diarias.
"La modalidad de educación intercultural bilingüe forma parte de nuestra ley de educación desde sus orígenes", explica Bertea. Además, aclara que este enfoque "es transversal a todo nuestro sistema educativo, porque nosotros también tenemos que reconocernos como seres interculturales".
Un proyecto que nace desde las bases
Actualmente, Río Negro cuenta con 18 instituciones educativas con incorporación específica a la modalidad de Educación Intercultural Bilingüe. Estas escuelas abarcan los niveles Inicial, Primario y de Educación de Jóvenes y Adultos, y se encuentran distribuidas tanto en parajes rurales como en ejidos urbanos. Entre ellas se destacan:
- Nivel Primario: EP Nº 174 (Blancura Centro), EP Nº 299 “J.S. Aimará Quechua” (Allen), EP Nº 194 (Aguada Guzmán), EP Nº 65 (Chacay Huarruca), EP Nº 286 y Nº 155 (Fiske Menuco/General Roca), EP Nº 114 (Prahuaniyeu), EP Nº 209 (Comi-có), EP Nº 151 (Aguada de Guerra), EP Nº 150 (Tres Puentes Arriba), EP Nº 29 (Ñorquinco), EP Nº 120 (Pilquiniyeu del Limay), EP Nº 329 (San Carlos de Bariloche) y EHP Nº 307 (Lipetrén Grande).
- Nivel Inicial: Jardín Nº 43 “Misquihue” (Catriel), Jardín Nº 48 “Alta Barda” (Roca - Fiske Menuco/J.J. Gómez) y Jardín Nº 5 (Viedma).
- Educación de Jóvenes y Adultos: EEBA Nº 31 Anexo 1 (Mencué).
El ingreso de un establecimiento a esta modalidad no es una imposición estatal, sino una demanda territorial. "La propuesta es presentada por los propios integrantes de la comunidad indígena o migrante y eso me parece uno de los factores más interesantes", subraya la referente. La comunidad presenta una propuesta para dar a conocer su cosmovisión y sus saberes ancestrales a los estudiantes que transitan esa escolaridad.
La diversidad cultural en las aulas rionegrinas también abarca a las poblaciones migrantes. Bertea ejemplifica esto con la escuela de Allen que articula con comunidades Aimara y Quechua. "Los chicos cuando entran a la escuela entran hablando su lengua materna", comenta la docente. Esto supone un desafío pedagógico para integrar estos saberes a la lengua normalizada del sistema educativo.
La pareja pedagógica: el encuentro de dos saberes
Uno de los pilares de la implementación de la EIB en las aulas es la figura de la pareja pedagógica. En las escuelas de la modalidad, el maestro intercultural o maestro artesano no es designado de manera unilateral por el Estado. "El docente intercultural es elegido por la comunidad de origen, no por el Ministerio de Educación", remarca Bertea. Esto asegura que la transmisión cultural sea fiel a lo que la comunidad desea revitalizar.
Una vez elegidos, estos docentes trabajan a la par de los maestros de grado designados por el Ministerio. Mientras la comunidad define qué cosmovisión enseñar, el docente de grado aporta el conocimiento pedagógico y didáctico. De este modo, "se complementan los diferentes saberes", logrando que el aprendizaje sea verdaderamente situado y significativo.
El trabajo no se limita al aula, manifestó en diálogo con ANRoca la docente. "El maestro intercultural trabaja y articula con todos los docentes de la institución, con los maestros de educación física, con los profes de arte... se trata de un proyecto intercultural de pe a pa".
Ejes de una política educativa integral
Para llevar adelante este trabajo, se estipula una serie de ejes rectores que guían el desarrollo de la Educación Intercultural Bilingüe en la jurisdicción:
- Interculturalidad crítica: Busca superar la simple integración promoviendo una mirada reflexiva sobre las relaciones históricas, favoreciendo la equidad y la justicia social.
- Cosmovisiones y saberes ancestrales: Valoración de las formas de comprender el mundo, los territorios y la memoria de los pueblos originarios.
- Alfabetización intercultural: Desarrollo de competencias para convivir en contextos de diversidad lingüística y cultural.
- Comunidad educativa y articulación institucional: Fortalecimiento del vínculo entre la escuela, las familias y las organizaciones indígenas para la construcción colectiva de las propuestas.
- Proyecto intercultural institucional: La EIB se integra en la gestión escolar y la vida cotidiana de las escuelas, trascendiendo las materias individuales.
Wiñoy Tripantu: la vuelta del ciclo
Entre el 20 y el 24 de junio, coincidiendo con el solsticio de invierno, se celebra el Wiñoy Tripantu. Esta fecha forma parte del calendario escolar provincial y visibiliza una etapa de profunda significación espiritual para el Pueblo Mapuche.
"El wiñoy básicamente puede traducirse como la vuelta o el regreso del ciclo anual", explica Bertea. Este momento marca el alargamiento de los días y el reinicio del ciclo del agua con el inicio de las lluvias y nevadas.
A nivel formal, la provincia cuenta con la Ley Nº 4962, que reconoce y otorga asueto administrativo y no cómputo de inasistencia para los docentes y empleados estatales que integran el Pueblo Mapuche, permitiéndoles participar de las celebraciones. Sin embargo, la perspectiva intercultural también implica comprender los tiempos desde otra lógica. Como señala la referente, las ceremonias pueden durar uno o dos días dependiendo de la organización comunitaria: "El tiempo es totalmente relativo y (...) respetamos ese tiempo que las comunidades se toman para celebrarlo", concluye.
La educación intercultural en Río Negro se plantea no como un contenido estático, sino como un diálogo constante. Un movimiento continuo que, al igual que el ciclo del sol en el Wiñoy Tripantu, busca renovar las prácticas escolares para construir una identidad provincial más rica, justa y diversa.
Fuente: ANRoca