NUEVAS NORMAS SANITARIAS
Río Negro establece nuevas exigencias para habilitar y controlar piletas y natatorios
El Consejo Provincial de Salud Pública estableció nuevas exigencias para la habilitación y funcionamiento de piletas y natatorios en Río Negro, con el objetivo de fortalecer las condiciones sanitarias y prevenir enfermedades asociadas al uso de estos espacios.
Leer también: "El CET 13 y el CENS 14 invitan a una Feria de Emprendedores abierta a toda la comunidad"
La reglamentación alcanza a piscinas públicas destinadas a actividades deportivas o recreativas, establecimientos semipúblicos utilizados por socios, huéspedes o personas autorizadas, natatorios terapéuticos o de rehabilitación y espacios de spa que cuenten con piletas, hidromasajes, saunas o jacuzzis.
Nuevo registro provincial
Todos los establecimientos comprendidos por la normativa deberán inscribirse en el Registro Provincial de Natatorios.
La inscripción tendrá una vigencia de cinco años, mientras que para los establecimientos temporarios será de cinco temporadas.
Entre los requisitos establecidos se encuentran la habilitación municipal, seguro de responsabilidad civil, declaración jurada del personal responsable de los bañistas, pago del arancel correspondiente y acta de inspección.
Guardavidas y vigilancia
Los natatorios deberán contar con guardavidas o “personal de vigilancia de bañistas”, una alternativa contemplada especialmente para aquellas localidades donde no haya profesionales disponibles.
El personal deberá permanecer durante todo el horario de actividades y presentar anualmente la correspondiente reválida.
Además, los establecimientos deberán garantizar condiciones de accesibilidad para personas con movilidad reducida.
Para adecuar las instalaciones se estableció un plazo de cinco años, mientras que en el caso de los natatorios terapéuticos la exigencia tendrá carácter inmediato.
Controles obligatorios sobre el agua
Uno de los principales puntos de la reglamentación está relacionado con la calidad del agua.
Los responsables deberán realizar controles dos veces al día y dejar constancia de los resultados en una planilla.
La normativa establece, entre otros parámetros:
- pH: entre 6,5 y 8,5.
- Cloro residual: entre 0,4 y 1,5 mg/litro.
- Temperatura del agua: entre 24 y 29 grados.
- Jacuzzis: por debajo de los 40 grados.
- Controles microbiológicos periódicos.
- Sistemas adecuados de filtración.
La Provincia también llevará adelante auditorías y toma de muestras para verificar el cumplimiento de las condiciones sanitarias establecidas.
Sanciones ante incumplimientos
La reglamentación contempla distintas medidas ante posibles incumplimientos, que podrán ir desde apercibimientos y multas hasta el cese temporario de las actividades.
En aquellos casos considerados de mayor gravedad o que impliquen un riesgo sanitario, las autoridades podrán disponer la clausura del establecimiento.
De esta manera, la Provincia busca establecer criterios comunes para el funcionamiento de los natatorios y reforzar los controles sobre espacios que concentran una importante circulación de personas durante las temporadas de mayor actividad.