ACOMPAÑAMIENTO
Aprendiendo a Vivir amplía su trabajo en la región y construye un espacio de recuperación en Choele Choel
La Fundación Aprendiendo a Vivir continúa fortaleciendo su trabajo de prevención, acompañamiento y contención comunitaria en el Valle Medio, con actividades en Pomona, Lamarque y Choele Choel. Su director, Alberto Olivera, destacó el crecimiento de la institución, la respuesta de la comunidad y los nuevos proyectos que buscan ampliar las posibilidades de atención en la región.
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En Pomona, la fundación brinda atención a través de consultorios individuales los lunes y viernes, mientras que los jueves se desarrolla un grupo terapéutico comunitario que actualmente reúne a unas 25 personas.
Olivera valoró especialmente el acompañamiento del intendente Miguel Ángel Jara, de las autoridades municipales y de los vecinos, quienes contribuyen al sostenimiento y crecimiento de las actividades.
Además, confirmó que la institución participará el sábado de los festejos por el 93° aniversario de Pomona, con tareas de prevención, distribución de folletería y entrega de presentes a las familias. El objetivo es fortalecer el vínculo con la comunidad y acercar herramientas de prevención, atención y acompañamiento.
Por otra parte, en Lamarque, Aprendiendo a Vivir transita su sexto año de trabajo ininterrumpido, con atención los lunes, miércoles y viernes. El director destacó la continuidad de la propuesta y el vínculo construido con los vecinos, al tiempo que remarcó que el incremento de la demanda demuestra la necesidad de sostener estos espacios.
En ese sentido, adelantó que la fundación comenzó a evaluar nuevos espacios de trabajo en el barrio Belgrano, con la intención de ampliar las herramientas de acompañamiento disponibles para la comunidad.
Uno de los proyectos más importantes de la institución se desarrolla en Choele Choel, donde ya comenzó la construcción de un espacio destinado a la contención y recuperación de personas con problemas de consumo.
Según explicó Olivera, la iniciativa contempla la instalación de diez camas y un proceso de desintoxicación y contención que tendrá una duración estimada de dos a tres meses.
Posteriormente, las personas podrán continuar con un abordaje ambulatorio y acceder a herramientas orientadas a su rehabilitación y reinserción social mediante el trabajo.
La intención es que el nuevo establecimiento pueda inaugurarse durante los primeros meses de 2027, lo que permitirá ampliar la capacidad de respuesta de la fundación ante la creciente demanda de atención en el Valle Medio.
Olivera reveló que actualmente hay alrededor de 25 personas en lista de espera para ingresar a los espacios de la fundación en Lamarque y Pomona, una situación que refleja la necesidad de continuar ampliando los dispositivos de atención.
Ante este escenario, la institución decidió adelantar al 15 de noviembre el cierre anual, con la entrega de diplomas y altas, una actividad que habitualmente se realizaba en diciembre.
El director señaló que la cantidad de personas que solicitan acompañamiento evidencia la importancia de fortalecer las propuestas de prevención y recuperación en toda la región.
Finalmente, Olivera explicó que la fundación mantiene una búsqueda permanente de recursos para garantizar el funcionamiento de sus diferentes espacios.
En ese marco, valoró el acompañamiento de los municipios y destacó la reciente firma de un convenio con el Gobierno de Río Negro, que permitirá fortalecer el trabajo que lleva adelante la institución.
Asimismo, resaltó el acuerdo alcanzado con el Banco de Alimentos de la provincia de Misiones, mediante el cual la fundación puede disponer de módulos alimentarios destinados a acompañar a familias de la región.
De esta manera, Aprendiendo a Vivir continúa consolidando su presencia en el Valle Medio, con el objetivo de ampliar el acceso a espacios de prevención, tratamiento y contención para las personas que necesitan acompañamiento y sus familias.