ARGENTINA LNG
Argentina LNG ya tiene fecha de largada: el 26 de noviembre se firma el acuerdo final
El proyecto, que va a demandar la inversión más importante de la historia argentina —unos USD 51.000 millones a lo largo de toda su vida útil— ya tiene día de largada. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, lo anunció en París durante las jornadas del Argentina Week, en un panel que compartió con representantes de sus dos socios en Argentina LNG, la italiana Eni y XRG, el brazo internacional de la emiratí ADNOC.
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"El próximo 26 de noviembre firmaremos la Decisión Final de Inversión (FID) del proyecto Argentina LNG", dijo. La licuefacción se hará en barcos frente al golfo San Matías, pero el proyecto sí incluye una planta en tierra, en Punta Colorada, que Marín dimensiona como "dos Compañía Mega juntas".
La Decisión Final de Inversión es el paso que convierte un proyecto en estudio en un compromiso de obra. Marín lo explicó con una imagen doméstica ante la agencia Noticias Argentinas: "Una vez que vos firmás eso, no hay vuelta atrás. Es un acta de matrimonio". Definió la iniciativa como "uno de los proyectos más importantes de la historia energética de nuestro país".
La fecha llega después de un año en el que el FID se fue corriendo. A fines de 2025 se lo esperaba para mediados de 2026; en marzo, en el foro CERAWeek de Houston, Marín lo había ubicado en octubre. Ahora quedó fijado para un jueves de fines de noviembre.
Con la firma, el calendario se traslada al suelo rionegrino
Para Río Negro, el 26 de noviembre no es una fecha protocolar: es la que dispara los plazos en su territorio. "Se larga el LNG y en febrero empezamos a hacer las obras", resumió Marín días antes del viaje a París. Febrero de 2027 es la fecha que YPF maneja para el inicio de los movimientos de suelo y del gasoducto principal, el ducto dedicado de 48 pulgadas que bajará desde Vaca Muerta hasta la costa del golfo San Matías.
El cronograma tiene condiciones. El propio Marín ató el arranque de obra al cierre del esquema de financiamiento internacional. El Export-Import Bank de Estados Unidos (EXIM) ya comprometió una línea de hasta USD 6.000 millones y, según el CEO, restan otras tres cartas de agencias de crédito a la exportación, además del ingreso de los bancos comerciales, que —dijo— muestran interés en participar.
El FID se firmará sobre cartas de intención: el compromiso de los socios queda sellado el 26 de noviembre, pero parte del financiamiento seguirá en estado indicativo por un tiempo más. La escala del desembolso inicial también quedó dicha en París: "Deberíamos invertir 30.000 millones en cuatro años a partir de la firma del FID", estimó Marín.
Los barcos licúan el gas, pero la planta está en tierra
Hace tiempo que YPF descartó una planta de licuefacción en tierra firme. El gas se va a congelar y licuar sobre el agua, en dos unidades flotantes (FLNG) que operarán en el golfo San Matías, con una capacidad inicial de 12 millones de toneladas anuales, escalable a 18 millones. Pero el proyecto contempla además una instalación industrial terrestre en la zona de Punta Colorada, al norte del ejido de Sierra Grande, que no va a licuar gas sino a separar y fraccionar sus líquidos: el etano, materia prima de la petroquímica; el propano y el butano, que se usan para el gas envasado; y los condensados y la gasolina natural. Esos líquidos llegarán desde Neuquén por un poliducto de 22 pulgadas con capacidad para 15.000 toneladas diarias, que correrá en paralelo al gasoducto.
Marín eligió una comparación que en la región se entiende sin traducción: la planta tendrá el tamaño de "dos Compañía Mega (instalada en Bahía Blanca), todo junto". La diferencia con el esquema de Mega es que esa empresa separa los líquidos en Loma La Lata, en Neuquén, y los fracciona en Bahía Blanca. En Argentina LNG, el fraccionamiento se hará en la costa rionegrina. En Neuquén quedará la primera estación de la cadena: una planta de tratamiento y separación primaria del gas, cuya ingeniería está preadjudicada a la unión transitoria de Sacde y la italiana Tecnimont.
Según el expediente que Argentina LNG presentó para adherir al RIGI, el complejo de Punta Colorada ocupará cerca de 200 hectáreas —el equivalente al 70% de la refinería de YPF en La Plata—, demandará alrededor de USD 8.000 millones y deberá construirse en cuatro años.
Lo que la provincia ya dejó firmado
Del lado rionegrino, buena parte del marco ya está resuelto. El 23 de enero de este año, Marín y el gobernador Alberto Weretilneck firmaron en Buenos Aires el acta acuerdo entre la provincia, YPF y Argentina LNG SAU, que garantiza estabilidad fiscal y regulatoria por 30 años, en forma complementaria al RIGI nacional. El convenio incluye un aporte comunitario a favor de la provincia y un programa de formación técnico-profesional para la mano de obra local. "Río Negro es protagonista del cambio energético de la Argentina", dijo entonces Weretilneck.
La planta de Punta Colorada es, además, la pieza sobre la que el gobierno provincial apoya su expectativa de un polo petroquímico en la costa: con etano, propano y butano disponibles en el golfo, la provincia apuesta a que lleguen inversiones que les agreguen valor en origen.
Punta Colorada, el punto donde se cruzan los proyectos
La planta de líquidos se levantará en la misma zona donde VMOS termina hoy su terminal de exportación de crudo, con tanques en construcción y el ducto submarino en fabricación. Marín ya había explicado esa elección: "Lo más lógico es que los dos proyectos converjan, el del petróleo y el del GNL en Punta Colorada y que hagamos sinergias".
A unos kilómetros, sobre San Antonio Este, el otro proyecto de GNL rionegrino —Southern Energy, el consorcio de Pan American Energy, YPF, Pampa, Harbour Energy y Golar— ya cerró un crédito de USD 900 millones para su gasoducto y recibe los buques con caños. Con el FID fijado, Argentina LNG pasa a tener también una fecha concreta para dejar de ser un anuncio y empezar a ser una obra. "Hoy ya no estamos hablando solamente de potencial. Estamos haciendo que los proyectos sucedan", cerró Marín en París.