HALLAZGO PALEONTÓLOGICO
Lamarque: después de casi 20 años, una investigación reveló nuevos detalles de un dinosaurio gigante hallado en la región
Un importante descubrimiento paleontológico volvió a colocar a Lamarque y al Valle Medio en el centro de la investigación científica internacional. Después de casi dos décadas, un estudio permitió conocer nuevos detalles sobre los restos fósiles de un dinosaurio gigante que habitó la región durante el período Cretácico.
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El hallazgo original se produjo hace aproximadamente 20 años en Cerro Salamanca, cerca del paraje Bajo Santa Rosa, cuando un equipo de jóvenes paleontólogos y paleontólogas de la Universidad Nacional del Comahue realizaba trabajos de investigación en la zona.
Durante aquellas tareas, los especialistas encontraron restos de peces, tortugas y otros reptiles, junto con diferentes piezas óseas correspondientes a un dinosaurio saurópodo.
Los materiales fueron recuperados y trasladados al Museo Paleontológico Municipal Héctor “Tito” Cabaza de Lamarque, donde permanecieron preparados, conservados y resguardados durante años.
Ahora, una investigación desarrollada por especialistas del CONICET, la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) permitió avanzar en la identificación y el conocimiento de aquel ejemplar.
Los resultados fueron dados a conocer durante 2026 mediante una publicación en la prestigiosa revista científica internacional Journal of Vertebrate Paleontology.
Un titanosaurio de aproximadamente 20 metros de largo
El análisis de los fósiles permitió establecer que los restos pertenecían a un dinosaurio saurópodo del grupo de los titanosaurios, animales herbívoros caracterizados por sus grandes dimensiones, largos cuellos y extensas colas.
Según las estimaciones de los investigadores, el ejemplar habría alcanzado unos 20 metros de longitud y hasta 3 metros de altura a la cadera, dimensiones que dan cuenta del tamaño de estos animales que habitaron la Patagonia millones de años atrás.
Entre los materiales recuperados se identificaron dientes, costillas, huesos del pecho, dedos de las extremidades delanteras, dos fíbulas y vértebras de la cola.
Si bien las características de los fósiles permitieron determinar que se trataba de un titanosaurio, los especialistas aclararon que no fue posible asignar los restos a una especie precisa.
De acuerdo con el estudio, estos materiales representarían una de las últimas evidencias de este grupo de dinosaurios en la región, antes de importantes transformaciones ambientales ocurridas hacia el final del período Cretácico.
Los dientes y los huesos revelaron nuevos datos
Uno de los aspectos más interesantes de la investigación estuvo relacionado con el análisis de un diente fósil de aproximadamente 9 centímetros de longitud.
Los especialistas detectaron un marcado desgaste en la pieza, compatible con una alimentación basada en hojas y frutos duros, lo que permitió obtener información sobre los hábitos alimenticios del animal.
Además, mediante estudios microscópicos del tejido óseo, los investigadores determinaron que los restos correspondían a un individuo de edad avanzada.
Estos resultados aportan nuevos conocimientos sobre las características biológicas y la historia de los grandes dinosaurios que habitaron el territorio patagónico.
El museo de Lamarque, protagonista de la conservación
El trabajo científico también permitió destacar la importancia del Museo Paleontológico Municipal Héctor “Tito” Cabaza, institución que conservó los materiales durante casi dos décadas y posibilitó que fueran estudiados nuevamente con herramientas y conocimientos actuales.
Los restos fósiles forman parte de la colección paleontológica del museo y se encuentran registrados bajo las siglas MML-PV-1031 y MML-PV-1032.
La investigación fue desarrollada por Bellardini, Windholz, Pino, Garrido, García y Pol, cuyos resultados fueron publicados este año en el Journal of Vertebrate Paleontology.
El caso demuestra la importancia de preservar el patrimonio científico, ya que materiales recuperados hace muchos años pueden aportar nuevos descubrimientos a partir de investigaciones posteriores.
De esta manera, Lamarque vuelve a destacarse por su riqueza paleontológica, con un hallazgo que no solo contribuye al conocimiento de los dinosaurios que habitaron la Patagonia, sino que también pone en valor el trabajo de conservación realizado por el museo municipal.