SALUD
150 mil ACV por año en el país: la advertencia de Salud de Río Negro sobre el "enemigo silencioso" que se gesta en silencio
Cada año, unos 150.000 nuevos accidentes cerebrovasculares (ACV)sacuden el sistema sanitario en la Argentina. De ese total, entre 18.000 y 40.000 personas pierden la vida, miles quedan con secuelas permanentes y el resto logra recuperarse favorablemente.
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Detrás de estas cifras se esconde una realidad compleja: el ACV no se presenta de la nada, sino que es la consecuencia extrema de patologías crónicas mal controladas a lo largo de los años, como la hipertensión, la diabetes, la obesidad y el colesterol alto.
Así lo advirtió Patricia Iñigo, coordinadora provincial de Diabetes y Enfermedades Crónicas No Transmisibles del Ministerio de Salud de Río Negro, durante una entrevista brindada al programa Tocá Madera por Radio Noticias (105.5 MHz). La funcionaria remarcó que, si bien gran parte de la población desarrollará alguna enfermedad crónica con el paso del tiempo, el objetivo central de la medicina preventiva es evitar la complicación.
El peligro del "enemigo silencioso" y el subdiagnóstico
Uno de los mayores obstáculos en la prevención radica en la naturaleza de estas patologías. Según detalló Iñigo, la hipertensión y la diabetes son enfermedades sumamente "silentes": no duelen, lo que lleva a que muchas personas les resta importancia, abandonen la medicación al sentirse bien o directamente desconozcan su condición.
"Hay un número alarmante en nuestra sociedad: un 40% de las personas con hipertensión no están diagnosticadas, y lo mismo ocurre con un 45% de pacientes con diabetes. No es una falla del sistema, sino que al no doler, la gente no acude al médico de manera preventiva si no tiene otra dolencia", explicó la coordinadora.
Esta falta de controles sostenidos genera que los denominados "picos hipertensivos" actúen como el detonante de cuadros hemorrágicos o isquémicos graves.
Una nueva estrategia: consultorios de pesquisa en los hospitales
Para achicar esa brecha de pacientes que circulan sin diagnóstico por la vía pública, la cartera sanitaria provincial se encuentra desarrollando una nueva herramienta operativa: la creación de consultorios de pesquisa de enfermedades crónicas no transmisibles.
La iniciativa consiste en que todo paciente que ingrese al sistema de salud por cualquier motivo - incluso una simple vacunación - sea derivado a este espacio. Allí se le realizará un abordaje multidisciplinario mediante un cuestionario clínico diseñado para detectar indicios tempranos de riesgo metabólico o hipertensivo.
"Intentamos captar esa brecha de pacientes que no acuden al hospital por su cuenta. Un pico de presión sostenido es lo que desencadena el ACV, por eso necesitamos adelantarnos", señaló Iñigo.
Cómo reconocer los síntomas a tiempo y qué hacer
Más allá de las estrategias que el Estado pueda implementar en los centros de salud, la especialista hizo hincapié en que la reacción de la comunidad es vital, ya que el factor tiempo determina la gravedad de las secuelas.
Frente a la aparición de señales de alerta, la recomendación médica es categórica: no esperar, no ir manejando ni caminando por medios propios, y llamar de inmediato al 911.
Los signos clave que deben encender la alarma son: desviación de la sonrisa o adormecimiento en la mitad de la cara, dificultad repentina para hablar o pronunciar palabras, pérdida de fuerza en los brazos (al intentar levantarlos, uno de ellos cae sin poder sostenerse) y fuerte dolor de cabeza inusual, mareos intensos, estado confusional o marcha dificultosa.
"Nosotros podemos desarrollar un montón de estrategias sanitarias, pero si la persona está en casa y no reconoce el síntoma a tiempo, la ventana terapéutica se nos escapa. Es fundamental educarnos como sociedad y acudir rápidamente al servicio de salud", concluyó Iñigo.