12/08/2023

Lecturas y lectores: "El día en que lo conocí" por Aída Arias

Lecturas y lectores: "El día en que lo conocí" por Aída Arias
Lecturas y lectores: "El día en que lo conocí" por Aída Arias

Por Aída Arias (*)Estaba arrodillado frente al río, con su túnica blanca, y casi no tuve dudas de que era una visión. Acostumbrado a lidiar con ángeles, no me llamó la atención que sus ojos brillaran especialmente, y sus manos tuvieran un relumbrar espléndido.De cerca tuve casi la seguridad de que era un vagabundo cualquiera, de ésos que buscan el puente para cobijarse en las nochecitas de verano, mientras sus fogatas alumbran el costado del río. Pero no: tenía una sonrisa diferente, con unos dientes blancos amarfilados y un hoyuelo bajo su labio inferior, que lo hacía parecer un niño grande.Tuve que sostener su mirada clara un buen momento, mientras tomaba mis manos y comenzaba a rezar en su lengua extraña. No sé por qué me llegaron hasta el alma sus decires, si no conocía esa lengua ni esa expresión de cachorro perdido que me enternecía.El último resplandor del día me alcanzó justo justo cuando él soltó mi mano, cansado por ese largo día en que había tenido que multiplicar vino y peces. Los pescadores, saciados, continuaban adorándolo, atados a su luz y sus plegarias.Feliz por estar ahí, junto a Él, sentí que todo era luminoso y perfecto. Cuando soltó mi mano para marcharse, encontré una estrella prendida en mi palma: la única huella de aquel día pleno de milagros.Choele Choel, mayo de 2017(*) Escritora, profesora de Historia; trabajó en el CEAER (Centro de Especialización en Asuntos Económicos Regionales y en el ESRN Nº 47