SOLIDARIDAD

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12/03/2025

Estudiante de Choele Choel se quedó para ayudar en Bahía Blanca: "Es todo muy angustiante"

El crudo relato de una estudiante de Choele Choel en Bahía Blanca.

Camila León es una estudiante de Choele Choel, que se encuentra estudiando Programación en Bahía Blanca. Ella, como tantos jovenes vallemedienses, decidió quedarse para asistir a los que más lo necesitan. 

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Camila explicó para 7 en Punto que ella vive en una zona céntrica, en donde, afortunadamente "la zona se vio menos afectada en cuanto a cantidad de agua acumulada en las calles, ya que todo se drenó hacia el paseo y hacia Alem".

Sobre cómo vivió la noche de la tormenta indicó: "Fue muy angustiante toda la noche, toda la madrugada del viernes escuchar la cantidad de lluvia que cayó, los truenos, los rayos, vibraban todas las ventanas".

"Me despertaba cada 20 minutos muy angustiada. Hasta las 6 o 7 de la mañana tuvimos luz. Después se cortó".

Temprano a la mañana, recibió un mensaje de su familia, que vive en Choele Choel, preguntando cómo estaba. "Nosotros no teníamos ni señal, ni forma de comunicarnos, ni saber que estaba pasando".

"Hasta que mi mamá se logró contactar y me explicó lo que pasaba en Bahía Blanca yo no podía saber nada porque no podía salir del edificio, la señal había caído completamente" agregó. 

"Estuvimos casi todo el día encerrados, ya que la lluvia fuerte no paró hasta las 5 de la tarde. 

Lo primero que hizo fue revisar si sus vecinos del edificio estaban bien o si necesitaban asistencia. "Fui a los pisos de los conocidos que yo tenía en el edificio, vivo en el edificio con mucha gente mayor y no era una situación en la que pudieran salir a la calle a comunicarse o a avisar". 

"Fui preguntando quienes tenían batería en los teléfonos, quienes no, pedir números de teléfono en caso de que necesiten comunicarse, y ese viernes fue solo eso" agregó. 

El sábado, ya sin batería, se despertó temprano y fue a buscar donde cargar el celular, a alguna estación de servicio para volver a tomar contacto con su familia. "En mi cabeza lo primero que pensé fue: "tengo que agarrar el teléfono y avisar a mi mamá porque se va a preocupar si no se comunica conmigo".

Recorrió estaciones de servicio y allí se encontró con muchos chicos estudiantes del Valle Medio y conocidos. Ahí entre todos pensaban que hacer: "Si volvernos o quedarnos. A las horas, nos enteramos que la ruta estaba intransitable, así que no podíamos volver. Al menos no ese sábado".

"Volví al edificio y fui piso por piso preguntando a la gente mayor si se animaban a darme los teléfonos para ir a cargarlos a los puntos donde habían instalado generadores"

"Lo que pensé en un momento fue en volverme, pero después me di cuenta que podía ayudar a esta gente, que podía ayudar a esta gente, que necesitaban una mano y en el fondo me quedó la necesidad de quedarme. Me angustiaba la idea de volverme a Choele sabiendo que conocidos o amigos que perdieron todo necesitaban mi ayuda, aunque sea algo chiquito". 

"Me angustiaba la idea de volverme a Choele sabiendo que conocidos o amigos que perdieron todo necesitaban mi ayuda, aunque sea algo chiquito". 

"Después, fuimos preguntando si necesitaban hielo por algunos medicamentos o insulina. Empezamos a comprar bolsas de hielo en algunos mercadillos que se fueron habilitando".

"El lunes pude ir a la casa de mis amigos, en barrios que fueron muy afectados. Ahí me di cuenta del desastre que había sido. A tomar conciencia del desastre que había sido todo".

"Al principio uno está en shock y es todo muy angustiante".

Sobre la situación de Bahía indicó: "Muchos perdieron mucho más que su casa o su auto, muchos perdieron hasta sus trabajos. Hay lugares que no se sabe cuando se van a recuperar y todo eso pega muy fuerte estando acá". 

Además, ahora, está ayudando a conocidos que están en zonas donde aun no tienen ni luz ni agua, brindándoles las instalaciones de su departamento para poder bañarse con agua caliente, a estar cómodos.

"Tengo amigos que tienen la casa bajo agua y también necesitan una mano en todo. Estamos yendo a ayudar a sacar el agua, a barrer, a sacar y a acomodar muebles, etc".

"Cada día surgen necesidades distintas. La idea es estar ahí, ayudar, dar una mano en lo que se pueda. Fue eso lo que me terminó de convencer que me tenía que quedar a ayudar" concluyó.