19/04/2025

El valle de Conesa trata de avanzar en su transformación productiva

Se habla de producción más diversificada, sustentable y articulada entre actores públicos y privados.
Un modelo que combina tradición e innovación.
Un modelo que combina tradición e innovación.

El valle irrigado de General Conesa atraviesa un proceso de transformación productiva que, tras la retracción del modelo frutícola tradicional, logró dar un paso a una creciente diversificación con eje en la ganadería bovina y ovina, y en el desarrollo hortícola.

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Este cambio no solo obedece a necesidades del mercado, sino también a una revalorización del suelo productivo, el impulso de nuevas generaciones de productores y una articulación institucional cada vez más activa.

Daniel Vásquez, presidente de la Cámara Agraria de Conesa, habló sobre talleres organizados desde la entidad que preside, para ampliar los conocimientos. “Esta va a ser la segunda instancia de un programa ganadero que estamos articulando junto al Ministerio de Producción de la provincia, la Cámara Agraria y el INTA”, explicó en diálogo con el programa Tocá Madera de Radio Noticias.

El dirigente destacó que la ganadería “comenzó a desarrollarse con mayor amplitud” como resultado del abandono de antiguas chacras frutícolas, lo que permitió la recuperación de tierras y su puesta en valor mediante el cultivo de forraje.

Según datos relevados por la Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), la zona ya cuenta con cerca de 19.000 cabezas de ganado bovino y unos 7.000 ovinos, cifras que reflejan un crecimiento sostenido. Vásquez lo resume así: “Somos protagonistas de este proceso de cambio. Tenemos que empezar a planificar y ordenar todo lo que sería la ganadería en la zona bajo riego”.

La reconversión también se ve favorecida por una renovación generacional en el campo, con jóvenes que apuestan a producir de forma eficiente. “La primera instancia de estos talleres ganaderos la organizamos en febrero, impulsada por jóvenes vecinos que quieren volver a producir, con nuevas ideas, pero también con el conocimiento de quienes estuvieron antes”, señaló.

En paralelo, se avanza en acuerdos con municipios de la región para garantizar el abastecimiento de alimentos producidos localmente. “Estamos articulando con el municipio de San Antonio para garantizar durante dos años la provisión de frutas y verduras de pequeños y medianos productores”, contó Vásquez. El objetivo es fomentar la producción hortícola con valor agregado y canales de comercialización más directos.

Pero el cambio no está exento de dificultades. Uno de los puntos que preocupa al sector es el alto costo de los insumos y la incertidumbre respecto a las políticas sanitarias.

Además, Vásquez hizo referencia a la polémica en torno a la posible flexibilización de la barrera sanitario-zootécnica, que protege a la región de enfermedades animales. “Se suspendieron remates y eso genera mucha incertidumbre. Nosotros no formamos precios, recibimos lo que el consignatario nos ofrece. Por eso, cuando algo afecta a la sanidad, también afecta nuestra economía”, afirmó.

En ese sentido, remarcó la necesidad de que se mantenga el control sanitario y el cumplimiento de normativas.

Otro eje clave es la gestión de residuos y envases agroquímicos, en la que la Cámara viene impulsando acciones proactivas junto a organismos técnicos. “Estamos por iniciar una nueva campaña de recolección de envases. Es parte de nuestra responsabilidad, no solo en la producción, sino también en la sanidad y en el cuidado del ambiente”, señaló.

Finalmente, Vásquez destacó la importancia de que el Estado acompañe estos procesos: “Vemos que es un Estado que está atento a lo que la producción va desarrollando. Hay que acompañar al productor para que pueda ser eficiente y estar dentro del sistema”.