RÍO COLORADO

|
17/07/2025

Conmovedor: tras la muerte de su hija, donaron el dinero del tratamiento para remodelar salas de pediatría

Lo que comenzó como una de las pruebas más duras que puede atravesar una familia, hoy se convirtió en un gesto de solidaridad que marcará para siempre a una comunidad.
Una historia que conmueve a toda la comunidad de Río Colorado. Foto: 7 en Punto.
Una historia que conmueve a toda la comunidad de Río Colorado. Foto: 7 en Punto.

Federico Ruano y Pamela, padres de la pequeña Elsa Lucía, decidieron donar todo el dinero recaudado para el tratamiento experimental de su hija, quien falleció a causa de un glioma difuso de línea media (DIPG), un tipo de cáncer raro y agresivo. Con esos fondos, se están remodelando dos salas de internación pediátrica en el hospital local, en honor a su memoria.

Leer también: La Justicia ordenó a una obra social cubrir un tratamiento de fertilidad a una mujer de 48 años de Luis Beltrán

La historia de Elsa conmovió a todo Río Colorado. A poco de nacer, sus padres recibieron un diagnóstico que cambiaría sus vidas: un tumor cerebral incurable y de tratamiento inexistente en Argentina. Con valentía y esperanza, comenzaron una campaña para costear un tratamiento experimental en España. Vendieron su casa, su auto, organizaron eventos y recibieron una avalancha de apoyo de vecinos, amigos y desconocidos que se sumaron a la cruzada.

“Desde el primer minuto supimos que era una carrera contrarreloj. Pero nunca perdimos la esperanza”, relató Federico para 7 en punto, al recordar los años que pasaron entre hospitales, gestiones médicas, investigaciones y búsquedas de medicación que ni siquiera ingresaba al país.

“Tuvimos que viajar muchas veces para conseguir pastillas que eran casi imposibles de traer. La burocracia no nos ayudó, pero seguimos adelante porque Elsa nos daba fuerzas”.

Elsa, que falleció con apenas cinco años cuando estaba por terminar el jardín, dejó una huella imborrable en su familia y en el personal del hospital de Río Colorado, donde pasó gran parte de su tratamiento. Su vínculo con la sala de pediatría fue tan fuerte como el cariño que despertó en la comunidad médica. “Ella era alegría en estado puro. Hasta el último momento, sonreía. Y eso nos sostuvo”, recuerda su padre.

Tras su partida, Federico y Pamela decidieron que el amor que Elsa sembró no quedara en el silencio del duelo. Así, donaron todo lo que habían recaudado para su tratamiento a la renovación completa de dos salas del área de pediatría del hospital. Las nuevas habitaciones contarán con camas adaptadas, sistemas de oxigenación modernos, baños restaurados para los familiares, y una de las salas tendrá una ventana que da al río, el mismo paisaje que Elsa miraba desde su cama.

“No llegamos a tiempo con el tratamiento, pero sí queremos que otros niños tengan mejores oportunidades. Elsa nos guía en este camino”, expresó su papá. A pesar de que los fondos no alcanzan aún para completar las obras, confían en que vecinos, empresas y autoridades se sumarán para terminarlas.

El gesto de estos padres transforma el dolor más profundo en una luz que encenderá nuevas esperanzas. La historia de Elsa seguirá latiendo en cada niño que sonría en esas salas.