05/09/2025

Un vecino de Choele Choel aseguró haber vivido un encuentro paranormal en la Isla 92

Un hombre de 35 años relató haber visto figuras “no humanas” y luces en el cielo. Asegura que el episodio lo dejó con pesadillas y temor a regresar al lugar.

Un vecino de Choele Choel, identificado como Federico, de 35 años, aseguró haber vivido un hecho inusual mientras caminaba hacia la Isla 92 durante un verano hace aproximadamente unos 5 años. Por pedido del propio protagonista, su apellido se mantiene en reserva para evitar burlas.

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El hombre, que estudió abogacía en La Plata y residió un tiempo en El Bolsón, afirmó que una tarde, cuando caminaba por la Isla 92 con sus hermanos y sus sobrinos, de manera repentina, su celular desapareció y perdió noción del tiempo. “En un momento pierdo el teléfono, y lo próximo que recuerdo es estar cuarenta metros más adelante, sin el celular y con los brazos extendidos hacia el cielo”, relató para La Opinión Austral.

Luego, explicó que regresó al lugar con su mamá para recuperar su teléfono, pero jamás lo encontró. 

Según su testimonio, en ese momento se encontró con dos figuras extrañas. “Yo no les diría personas. Estaban vestidos como humanos, pero no lo eran. Uno era más bajo y el otro más alto. Su piel era muy blanca y sus rostros parecían dibujados”, describió.

Tras aquel episodio, Federico aseguró haber sufrido durante dos semanas pesadillas recurrentes. “Mi madre me despertaba porque gritaba: déjenme, déjenme, suéltenme, no me toquen”, recordó. 

"De mi familia solo saben muy pocas personas: mi mamá, mis hermanos y solo algunos amigos" explicó. 

Además, dijo que en varias ocasiones observó luces en el cielo, tanto en Choele Choel como en otras ciudades donde vivió. En El Bolsón, mencionó haber visto destellos sobre un cerro, y en La Plata, una esfera plateada “del tamaño de un Volkswagen Escarabajo”. En todos los casos, afirmó sentir la necesidad de mirar fijamente hacia esos objetos.

Ahora, hace apenas solo dos meses, vivió la última situación de este tipo: "Íbamos con dos amigos, y vimos un montón de luces naranjas en el cielo, era de noche, y giraban, daban vuelta y volvían, se juntaban y se separaban"

Si bien manifestó curiosidad por obtener respuestas, Federico reconoció que el miedo todavía lo acompaña y que, al día de hoy, no puede quedarse solo de noche, y tampoco pudo volver a salir de mochilero, actividad que disfrutaba mucho hacer. “Tengo miedo de que esos dos seres vuelvan a buscarme”, concluyó.