12/01/2026

Una propuesta de amor en plena Regata del Río Negro emocionó a todos

El histórico canoísta Néstor “Piri” Pinta volvió a competir tras cinco años y sorprendió a su pareja con un pedido de casamiento que se robó los aplausos a la orilla del río.
Una propuesta que emocionó a todos.
Una propuesta que emocionó a todos.

El amor también encontró su lugar en la Regata Internacional del Río Negro y lo hizo en pleno corazón de la competencia, frente a la mirada emocionada del público que acompañaba la prueba desde la costa. En una jornada atravesada por el esfuerzo extremo, la pasión por el canotaje y el aliento constante de la gente, una propuesta de casamiento convirtió la escena deportiva en un momento inolvidable.

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El protagonista fue Néstor “Piri” Pinta, uno de los grandes íconos de la Regata, multicampeón y ganador en 16 oportunidades. Este año, el palista volvió a competir tras cinco temporadas de ausencia, en la categoría Máster A, junto a su histórico compañero Martín Mozzicafreddo. El regreso, cargado de emoción y simbolismo, tuvo un condimento especial: una propuesta de matrimonio a su pareja, a quien cariñosamente llama “la Rusita”.

El momento de la declaración

“Era un sueño que tenía desde hace mucho tiempo”, contó Pinta a un medio regional, visiblemente emocionado. En su testimonio, recordó los años difíciles que atravesaron juntos: “Durante cinco años nos tocó vivir cosas bastante complicadas y ella fue uno de los pilares más grandes que he tenido, junto a mi mamá. Siempre fue la que ponía el pecho cuando yo estaba muy bajoneado”.

La escena se dio en General Roca, a la llegada de la embarcación, cuando Pinta sorprendió a su compañera y desató una ovación espontánea entre los presentes. El gesto se viralizó rápidamente y conmovió a la familia del canotaje y al público que siguió de cerca la competencia.

Según relató, la idea comenzó a tomar forma hace más de un año, cuando imaginaba regresar a la Regata y concretar ese deseo en el lugar que representa gran parte de su vida deportiva. “Yo siempre dije que iba a empezar a vivir de nuevo el día que se toque el silbato en Neuquén. Volver a la vida del canotaje, a la familia del río y a desafiar nuevamente al Río Negro”, expresó.

La llegada a Roca, el contacto con la gente, las fotos y el cariño del público terminaron de cerrar un momento soñado. “No solo me hace feliz por ella, sino por mí. Se me estaba dando todo junto: volver a navegar con Martín, cumplir este sueño… más no puedo pedir”, resumió.

En una regata marcada por el sacrificio físico y la historia deportiva, el gesto de Pinta recordó que, incluso en la exigencia máxima, hay lugar para el amor y las emociones que trascienden la competencia.

Fuente: El Cordillerano