HUELGA

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21/02/2026

Peligra el inicio de clases: gremios docentes convocan a un paro nacional

La medida fue resuelta por CTERA y cuenta con el respaldo de sindicatos de la CGT, que denuncian atraso salarial y falta de financiamiento.

A pocos días de iniciar el ciclo escolar del 2026, el contexto educativo en Argentina ha encontrado un nuevo obstáculo en su camino. La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) se alza, liderando un llamado a huelga nacional de los educadores en busca de una mejora en sus condiciones laborales y salariales.

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Con el respaldo de peso de los sindicatos que forman parte de la Confederación General del Trabajo (CGT), este movimiento protagoniza las tensiones entre gremios docentes y el Gobierno. La raíz del conflicto yace en el estancamiento de las negociaciones por salarios que no logran igualar el creciente índice inflacionario que afecta al país.

En un congreso extraordinario, CTERA no solo decidió la estrategia de paro nacional a llevarse a cabo el 2 de marzo, sino que además anunció un bosquejo de movilizaciones y protestas que tendrán lugar a lo largo del mes. Los reclamos también se extienden hacia políticas educativas más profundas, reclamando a las autoridades una revisión y mejora de la Ley de Financiamiento Educativo y la refundación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID).

Se busca también un aumento considerado del presupuesto destinado a la educación pública del país, con la mirada puesta en mejorar la calidad de la enseñanza y las condiciones de trabajo de los educadores. Desde los sectores de la CGT que agrupan a otros sindicatos docentes como la Unión Docentes Argentinos (UDA) y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), se ha lanzado un llamado de atención. "El inicio de clases está en juego," anunciaron con preocupación, haciendo hincapié en que el proceso educativo se mantiene en vilo si no se logra una resolución satisfactoria a sus demandas salariales.

Estas organizaciones han levantado la bandera de la resistencia ante lo que declaran ser recortes en el presupuesto destinado a educación. Insisten en que las condiciones salariales de los docentes han tocado un punto crítico, y muestran su adversión hacia cualquier proyecto que pudiera significar perjuicio a los derechos laborales, como el ya mencionado de "Libertad Educativa." Es evidente que el comienzo del ciclo académico 2026 podría encontrar serios obstáculos no solo por reivindicaciones económicas, sino también por una visión crítica respecto al proyecto educacional de las autoridades actuales.

Está por verse cómo responderá el Ejecutivo ante esta crisis que amenaza con detener las clases en diversas provincias argentinas. La etapa crucial que se avecina será decidida en base a las decisiones pronto a tener lugar en las mesas de negociación que esperan resolverse antes de que este conflicto se torne aún más alarmante, impidiendo el arranque de otro año esencial para la educación de millones de estudiantes.