Hallaron los restos de la cipoleña Mara Salto, secuestrada y desaparecida durante la dictadura militar

La joven estudiaba Medicina en Córdoba. Fue raptada por un comando parapolicial en julio de 1976.


El Memorial de las Víctimas del Terrorismo de Estado en Cipolletti. Mara vivió en la ciudad hasta que fue a estudiar Medicina en Córdoba. Foto: archivo Cipo360.
El Memorial de las Víctimas del Terrorismo de Estado en Cipolletti. Mara vivió en la ciudad hasta que fue a estudiar Medicina en Córdoba. Foto: archivo Cipo360.

El Equipo Argentino de Antropología Forense que trabaja sobre los restos hallados en lo que fue el campo de concentración y torturas de La Perla, en Córdoba, logró identificar los de Mara Salto, la joven cipoleña secuestrada por un comando parapolicial el 28 de julio de 1976.

Leer también: Alerta naranja por tormentas en el Valle Medio

La información fue confirmada por fuentes cercanas a la familia. El viernes se realizará una conferencia de prensa en Córdoba, junto al juez que está llevando adelante la investigación, Hugo Vaca Narvaja, e integrantes del equipo que trabaja en el tema.

María Luisa Salto, conocida en el ámbito familiar como Mara: cursaba tercer año de Medicina y era la presidenta del Centro de Estudiantes. Foto: archivo.

Mara Salto fue una de las hijas del exintendente de Cipolletti, el médico Julio Dante Salto; y hermana de otro exjefe comunal, Julio Rodolfo Salto. Había cursado la secundaria en el María Auxiliadora, de Neuquén; militaba en la Unión de Estudiantes Secundarias y participaba de un grupo de alfabetización en los barrios de la costa.

Después se fue a estudiar Medicina en la Universidad de Córdoba. Para 1976 cursaba tercer año, era la presidenta del Centro de Estudiantes y militaba en la Juventud Universitaria Peronista. En julio fue secuestrada en la calle por un comando paramilitar. Su hermano Dante se extrañó de que no pasara a saludarlo por su cumpleaños y comenzó una búsqueda que recién termina ahora.

Dante recorrió comisarías, hospitales, salas de primeros auxilios y cuanto lugar pudiera imaginar, sin resultados. La investigación les permitió saber que había sido secuestrado por un grupo de tareas que respondía al tenebroso jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, Luciano Benjamín Menéndez.

Mara estuvo retenida en el centro clandestino de La Perla, lúgubremente famoso por la cantidad de personas que pasaron por allí. Algunos fueron asesinados poco después; otros pudieron recobrar su libertad al cabo de los años, con una secuela de daños físicos y psicológicos.