Científicos advierten que faltan estudios para autorizar la caza comercial de guanacos en Río Negro

Investigadores del CONICET y la Universidad Nacional del Comahue señalaron que la provincia no cuenta con datos actualizados sobre la población de guanacos para determinar si su aprovechamiento comercial sería sostenible.


Investigadores del CONICET y la Universidad Nacional del Comahue advirtieron que Río Negro necesita actualizar sus estudios poblacionales antes de avanzar con una eventual autorización para la caza comercial de guanacos. Foto: archivo.
Investigadores del CONICET y la Universidad Nacional del Comahue advirtieron que Río Negro necesita actualizar sus estudios poblacionales antes de avanzar con una eventual autorización para la caza comercial de guanacos. Foto: archivo.

La posibilidad de incorporar la carne de guanaco al circuito comercial de Río Negro generó un debate entre el aprovechamiento productivo de la fauna silvestre y la necesidad de garantizar la conservación de las especies.

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En este contexto, investigadores del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (INIBIOMA), dependiente del CONICET y la Universidad Nacional del Comahue, advirtieron que actualmente no existe información científica suficiente para establecer cupos de extracción sostenibles de guanacos en territorio provincial.

La postura fue expresada mediante un documento técnico presentado el 24 de agosto al ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, Carlos Banacloy, y al subsecretario de Fauna Silvestre, Iván López.

Entre los especialistas que participaron de la elaboración del informe se encuentra Pablo Carmanchahi, investigador del CONICET y la Universidad Nacional del Comahue, quien trabaja en el estudio y la conservación de esta especie.

Río Negro no cuenta con un relevamiento actualizado de guanacos

Uno de los principales cuestionamientos de los investigadores está relacionado con la falta de información reciente sobre la cantidad de guanacos que habitan en la provincia.

El último relevamiento poblacional disponible fue realizado hace más de una década y estimó la presencia de 163.732 ejemplares en territorio rionegrino.

Sin embargo, los especialistas sostienen que esos datos resultan insuficientes para determinar cuál es la situación actual de la especie y establecer la cantidad de animales que podrían extraerse sin comprometer su conservación.

En ese sentido, remarcaron la necesidad de realizar nuevos estudios que permitan conocer la distribución geográfica de los guanacos, su densidad poblacional, las tasas de reproducción y mortalidad y la evolución de sus poblaciones.

Esta información es considerada fundamental para evaluar cualquier iniciativa de aprovechamiento comercial.

Qué establece la nueva Ley de Carnes

El debate surgió a partir de los cambios introducidos por la nueva legislación provincial que regula la actividad cárnica.

La normativa contempla la posibilidad de incorporar productos provenientes de fauna silvestre al circuito de procesamiento y comercialización, siempre que se cumplan las condiciones sanitarias y administrativas correspondientes.

No obstante, los investigadores aclararon que la ley no implica una autorización automática para la caza comercial del guanaco.

La definición de las especies habilitadas, las áreas donde podrían realizarse las actividades, las temporadas y los cupos de extracción continúa bajo la responsabilidad de las autoridades competentes.

Por este motivo, consideran indispensable contar previamente con información científica que permita fundamentar las decisiones.

Preocupación por los riesgos sanitarios y el bienestar animal

El documento presentado por los investigadores también analiza diferentes aspectos vinculados con una eventual cadena de producción y comercialización de carne de guanaco.

Entre ellos se encuentran los controles sanitarios, el bienestar animal, las condiciones de faena y la viabilidad económica de la actividad.

Uno de los puntos señalados es la posible presencia de parásitos que podrían representar dificultades para la comercialización de la carne.

Los especialistas consideran que estos factores deben ser evaluados mediante estudios específicos y protocolos adecuados antes de avanzar con un sistema de aprovechamiento comercial.

También plantean la necesidad de establecer mecanismos de fiscalización y monitoreo que permitan garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias y ambientales.

Otro de los aspectos abordados por el informe es la relación entre las poblaciones de guanacos y la ganadería ovina, especialmente en las zonas donde ambas especies utilizan los mismos ambientes y recursos naturales.

Los investigadores reconocen que existen conflictos entre la fauna silvestre y la actividad ganadera, particularmente por la utilización de los pastizales.

Sin embargo, advierten que no hay evidencia científica suficiente para afirmar que una reducción de la población de guanacos permitiría recuperar automáticamente la disponibilidad de pasturas.

En este sentido, sostienen que el estado de los pastizales depende de múltiples factores ambientales y productivos, por lo que cualquier intervención debería contemplar una evaluación integral del ecosistema.

Como parte de las recomendaciones, los especialistas plantean la posibilidad de desarrollar alternativas productivas que permitan obtener beneficios económicos sin recurrir necesariamente a la extracción de ejemplares.

Una de las opciones mencionadas es el aprovechamiento de la fibra de guanaco mediante esquila en vivo, una práctica que permite obtener materia prima sin sacrificar a los animales.

Esta modalidad podría representar una alternativa para diversificar las actividades productivas, aunque también requiere planificación, controles y evaluaciones que garanticen su sostenibilidad.

Los investigadores consideran importante analizar las diferentes posibilidades de aprovechamiento de la especie, teniendo en cuenta tanto su potencial económico como su valor ecológico.

El planteo realizado por el INIBIOMA no busca descartar el aprovechamiento productivo del guanaco en Río Negro, sino establecer las condiciones necesarias para que una eventual actividad comercial no comprometa la conservación de la especie.

Por ese motivo, los investigadores insisten en que antes de autorizar la caza comercial deben realizarse relevamientos poblacionales actualizados, evaluaciones sanitarias y estudios sobre la sostenibilidad de la extracción.

Asimismo, remarcan la importancia de implementar sistemas de monitoreo permanente que permitan conocer el impacto de cualquier actividad sobre las poblaciones silvestres.

De esta manera, el debate sobre el futuro aprovechamiento del guanaco en Río Negro continúa abierto, con el desafío de encontrar un equilibrio entre el desarrollo productivo, las necesidades del sector ganadero y la protección de la biodiversidad provincial.