2024-12-15

HISTORIAS DEL VALLE MEDIO

Los Pibes de Choele Choel: cómo nació "el kiosco del pueblo"

El concejal Darío Castro escribe el recorrido por la historia de un comercio emblemático de Choele Choel. El zócalo de pinotea, la emotiva anécdota de la bici robada y la postal eterna de Dora y Chiquin entregando golosinas por una sonrisa.

Por Darío Castro*

Pocas veces me he emocionado al escribir una de estas pequeñas notas que les regalo a los internautas. En este caso, la emoción cuenta.

La mayoría de los emprendedores son relativamente nuevos, de hace pocos años y para cerrar el año (y el ciclo) pensaba en visibilizar aquellos que han perdurado a través del tiempo. Uno de los comercios emblemas de nuestra ciudad es, sin dudas, el Kiosco "Los Dos Pibes".

Al tomar unas fotos, noté el zócalo de pinotea de la puerta de entrada, gastado por un sinfín de vecinos, visitantes, celebridades y personajes que entraron. 

Esa entrada, testigo de la historia viva de Choele, sigue abierta y recibe a cada cliente con buena onda y una sonrisa. Ayer, Dora y Chiquin. Hoy su hijo Ricardo, acompañado de Ana Contini (su pareja) que siguen manteniendo vivo el espíritu emprendedor. 

Escuchando la inconfundible voz de Dora, confirmo que no fue fácil perdurar tanto tiempo sin caerse. Hubo tiempos de "épocas malas", de sinsabores y momentos críticos. Pero nada, absolutamente nada hizo que la familia haya abandonado "el kiosco del pueblo". 

Chiquin y Dora Bruno, se conocieron en Choele, se casaron y se fueron a vivir a Buenos Aires. Allá tenían 4 puestos de revista en las calles de Haedo y distribuían diarios (algunos todavía existen). 

Él venía de ser foguista y Marino Mercante por mucho tiempo hasta que decidió bajarse del barco, pasear por Baires y anclar en Choele Choel, comprando un pequeño kiosco al Sr. Di Fiore. 

Para mi asombro, el nombre del emprendimiento ya vino de Buenos Aires. Chiquin mandó a pedir un cartel para el nuevo emprendimiento y llegó uno que decía "Kiosco Los Dos Pibes" a sugerencia (o casi) de los amigos de Haedo.   

Así, durante casi 55 años se dedicaron a la distribución en la región de revistas icónicas como Para Ti, Billiken, El Gráfico y tantas otras. También los diarios de Buenos Aires y Bahía Blanca. Además de golosinas, sumaron bebidas, juguetes, postales y cassettes   

El reparto de diarios y revistas los hacía en bicicleta. Un día se la robaron y rápidamente encontraron al culpable. Cuando Chiquin se enteró que estaba en el cuartel, lo fue a ver y le preguntó por que se la había robado. El ladrón le dijo que tenía 7 hijos y no tenía que comer. Ahí nomás, retiró los cargos y ... le regaló la bici para que se volviera a su casa. Increíble.   

Era muy amigo de Horacio Guaraní. Fueron compañeros de barco durante mucho tiempo y varias veces vino a Choele sólo para visitarlo. Música, buena comida y vino no podía faltar. 

Cuando llegó la hora de partir a dar unas vueltas en su bici por las nubes, el emprendimiento se sostuvo con muchísimo esfuerzo. Los hijos tomaron las riendas. Marcela ayudaba con su salario y Ricardo salió a vender nueces mariposa en Aedo y Neuquen. Y se pudo. 

Hoy el kiosco está más lindo que nunca, con una inmensa variedad de productos. Se ha convertido en un hermoso Polirubro pero para todos nosotros sigue siendo ese entrañable Kiosco.

Felicitaciones y Gracias!!! La vida nos pone en el camino ejemplos de lucha constante y espíritus emprendedores. 

Termino pensando que los "Dos Pibes" son Dora y Chiquin, jugando eternamente a entregar una golosina por una sonrisa..

* Concejal de Choele Choel 

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