CERCA DE LAS GRUTAS
La historia del beltranense que dejó una mágica huella en Piedras Coloradas
La historia nació cuando Alberto Hughes, nacido en Luis Beltrán, se enamoró en uno de sus viajes de Piedras Coloradas, a 5 kilómetros de Las Grutas. Fue amor a primera vista.
Y cuando hoy los visitantes pasean hoy por las hermosas playas se encuentra con una soberbia escultura hecha por varios artistas, entre ellos Pablo Raposo, de chatarra y madera, para homenajearlo y siempre recordarlo. "Es mi papá, el creador de todo. Hoy no lo tenemos físicamente con nosotros pero nos acompaña todo el tiempo", contó Mailen, anfitriona de Kapenke Yaten, la casa de té y parador, según la época del año.
Tiene una vista privilegiada con formaciones de roca rojiza, el mar y la magnética tranquilidad. En esa sutil amalgama surgen siempre historias emotivas. "Mi familia desciende de galeses y siempre quisieron tener una casa de té en Piedras Coloradas. Ese sueño se concretó hace ocho años", describió y agregó que el emprendimiento es familiar, todos participan.
La magia del lugar se comprueba con una energía que se percibe con facilidad. Mailen aprecia que los visitantes que pasan por el lugar destacan eso, "lo vemos mucho en el verano cuando llega la gente con stress y miran el mar, las ballenas, es hermoso. Te vas renovado".
Muchas personas se acercan al lugar para conocer la biblioteca. A un costado de su parador y casa de té, está la vistosa biblioteca de adobe. "Se maneja sola. Abro la puerta y el que llega a la playa puede elegir un libro y llevarlo durante su estadía", explicó y agrega que por el servicio no se cobra nada. Muchos lectores playeros llevan otro libro y lo dejan en la librería como forma de agradecimiento.
Visitantes consideran que la pacífica energía del lugar se da, en parte, por las particulares piedras que protagonizan el lugar.