11/07/2023

Estudian bacterias que podrían contribuir en los tratamientos de Alzheimer

Estudian bacterias que podrían contribuir en los tratamientos de Alzheimer
Estudian bacterias que podrían contribuir en los tratamientos de Alzheimer

Cientificos tucumanos identificaron dos bacterias que podrían ayudar a reducir el estrés oxidativo y fortalecer los tratamientos de Alzheimer. Aunque advirtieron que la investigación se encuentra en una etapa incipiente, el objetivo sería incorporarlas como suplemento dietario.En los últimos años escuchamos repetidamente que tenemos un segundo cerebro, el intestino, que contiene más de 100 millones de neuronas y que su microbiota es capaz de producir neurotransmisiones que están relacionados con el ánimo y la ansiedad; en este contexto, la estrecha relación del intestino con nuestro cerebro es objeto de estudios de microbiólogos y neurólogos alrededor del mundo, que buscan alternativas terapéuticas a las problemáticas de la salud mental.Un grupo tucumano, que se especializa en el estudio de bacterias probióticas desentraña la acción de dos bacterias que podrían ayudar a reducir el estrés oxidativo y fortalecer los tratamientos de Alzheimer.Científicos del Centro de Referencia de Lactobacilos (CERELA) del Conicet NOA Sur y docentes de la Universidad Nacional de Tucumán encontraron que una bacteria aislada de masa madre de harina de quínoa produce GABA (por sus siglas en inglés, ácido gamma aminobutírico), una sustancia que es un mensajero químico del sistema nervioso central que resulta fundamental en la modulación del comportamiento.Otra de las bacterias estudiadas -que se origina en el queso de cabra- inhibe la enzima acetilcolinesterasa lo que impediría que se destruya la acetilcolina liberada, neurotransmisor que se encuentra en niveles muy bajos en la enfermedad de Alzheimer.La investigación es liberada por María Lucila Saavedra, del laboratorio de Genética y Biología Molecular y por Elvira Hebert, del Laboratorio de Tecnología, además de Gabriela Bulacios, becaria doctoral de CONICET y de Johana Naja, becaria de la Agencia Nacional de Ciencia y Tecnología, que forman parte del Cerela; en tanto que el trabajo que busca dilucidar el mecanismo de acción de las bacterias tuvo un avance importante durante la tesis de grado de Pablo Cataldo, becario posdoctoral de Conicet y docente de la UNT.Cataldo describió cómo una de las bacterias probióticas es capaz de sortear ambientes ácidos del tracto gastrointestinal, llegar viable al intestino y ser capaz de producir el neurotransmisor GABA.El investigador explicó que este tipo de probióticos específicos se conocen con el nombre de "psicobióticos" que, al ser administrados en cantidad suficiente, pueden generar beneficios en la salud mental. Agregó que el nombre fue acuñado por un grupo de investigadores de Irlanda en el 2013 cuando estudiaban los efectos de ciertas bacterias en la salud mental.El cientifico recordó que tenemos 10 veces más microbios que células humanas en el cuerpo, que están en simbiosis permanente en el intestino y que envían señales al cerebro. "De hecho, se cree que se comunican por tres vías: el nervio vago, la circulación (mediante hormonas, metabolitos y neurotransmisores) y el sistema inmune", describió.Cataldo mencionó que una microbiota intestinal desequilibrada podría relacionarse con numerosos trastornos y desordenes neurológicos y del comportamiento humano como la ansiedad, la depresión y hasta el insomnio, aunque no serían las únicas causas, ya que las problemáticas de la salud mental son multicausales."Sabemos que una persona con Alzheimer tiene una microbiota intestinal distinta a la de una persona sana" ejemplificó "y eso no significa que sea la causa, pero sí que están relacionados de alguna manera", anunció.Los antecedentes del trabajo están publicados en revistas científicas como Frontier in Microbiology, International Journal of Food Microbiology, y Beneficial Microbes. El equipo recibe un subsidio del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación para Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica. El estudio de psicobioticos arrancó hace tres años y próximamente realizarán nuevos ensayos en modelos animales más específicos de la enfermedad de Alzheimer. Será en colaboración con el Instituto de Biología y Medicina Experimental, de doble dependencia entre el Conicet y la Universidad de Buenos Aires.Fuente: Télam