26/05/2025

El enemigo invisible que aparece ante las bajas temperaturas: cómo prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono

Recomendaciones para garantizar un ambiente seguro.

Con la llegada de las bajas temperaturas que adelantan un invierno crudo, muchos hogares comienzan a poner a punto los distintos medios de calefacción, en algunos de ellos se buscan alternativas ante la ausencia de calefactores o incluso ante la ausencia del gas natural. Por eso, las campañas de prevención toman mayor relevancia en esta época del año sobre todo para evitar las intoxicaciones por monóxido de carbono.

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En junio de 2024, en un boletín epidemiológico emitido por el Ministerio de Salud de Nación se conoció un número alarmante, las intoxicaciones por monóxido de carbono habían crecido en un 64% en todo el país. También señalaron que alrededor de 200 personas mueren en el año como consecuencia de la presencia del gas venenoso dentro de la vivienda.

Conocido como "el enemigo invisible" por la ausencia de olor, color y sabor,  el monóxido de carbono puede evitarse mediante la información. La distribuidora de gas Camuzzi e instituciones como Bomberos Voluntarios suelen compartir una serie de recomendaciones que tienen como objetivo, prevenir.

En principio, es importante saber que el monóxido es difícil de detectar ya que los síntomas que provocan suelen ser confundidos con enfermedades virales o malestares estomacales. La presencia de vómitos, mareos, dolor de cabeza, cansancio, debilidad, entre otros, es la principal señal de alarma. A mayor tiempo y exposición al gas, los síntomas empeoran, bajando la temperatura corporal, la tensión arterial y el pulso, pudiendo terminar con convulsiones, inconsciencia y hasta incluso la muerte.

Por este motivo, recomiendan revisar todos los artefactos que pueden generar monóxido de carbono, como calefones, termotanques, calderas, estufas, braseros, salamandras, cocinas, anafes, calentadores, parrillas a leña o carbón, hornos a gas o leña. También puede ocurrir con motores de combustión: vehículos, motosierras o generadores eléctricos.

El monóxido de carbono se produce por la combustión incompleta de cualquier material que contenga carbono: gas, petróleo, carbón, kerosén, nafta, madera, plásticos, etc.; en un ambiente con una concentración de oxígeno escasa o insuficiente. Para evitar esto, es muy importante la correcta evacuación de gases al exterior y fundamental, el control de la instalación y el buen funcionamiento de artefactos.

Es necesario contar con una buena ventilación de los espacios del hogar, no utilizar la cocina para calefaccionarse, no instalar el calefón en el baño o en espacios cerrados ni mal ventilados, no encender motores a combustión(grupos electrógenos, motosierra, etc.) en ambientes cerrados, en sótanos o garajes y en caso de utilizar braseros, es importante que se encienda fuera de la vivienda, ingresarlo en el hogar cuando no se observe el desprendimiento de humos y ventilar el ambiente que asegure el ingreso de aire limpio. No dormir con el brasero encendido dentro de la habitación.

Algunos indicios que nos pueden hacer sospechar la presencia de monóxido de carbono en el ambiente son: la coloración amarilla o anaranjada de la llama de hornallas o estufas y la aparición de manchas de hollín, tiznado o decoloración de los artefactos, de sus conductos de evacuación o alrededor de ellos.