HISTORIAS DEL VALLE MEDIO

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16/06/2025

Cenobía y Nicolás Lamas: amor, trabajo y legado en Luis Beltrán

Una historia de vida de una familia de Luis Beltrán. Un texto de Mariela Uribarry.
Nicolás y Cenobía Lamas. Foto crédito: Reconstruyendo la historia de Luis Beltrán
Nicolás y Cenobía Lamas. Foto crédito: Reconstruyendo la historia de Luis Beltrán

Por Mariela Uribarry *

Ella tenía 15 años y él 26 cuando se casaron, los dos llegaron de España, se llamaban Cenobía González y Nicolás Lamas.

Después de un tiempo de vivir en Algarrobo, lugar de nacimiento de Tito Lamas, llegaron a Luis Beltrán y completaron la familia con ocho hijos más.

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La panza llena y el corazón contento, porque a pesar de la pobreza y la numerosa familia, Cenobía y Nicolás tenían en la chacra chanchos, gallinas, plantaban verduras, hacían conservas, orejones y Don Nicolás se dedicaba a la construcción de casas que en la época eran asentadas en barro, y como tantas familias de inmigrantes trabajaban la tierra, confeccionaban ropa, fabricaban sus muebles y forjaban una Argentina que crecía día a día.

Los Lamas eran nueve hijos, “Tito” el mayor, se llamaba José María, “Lino” de sobrenombre era Paulino, la primera mujer de los Lamas le decían “Lola” pero su nombre era María Dolores, Noé, Adán, “Pancho” era Nicolás, el único hermano soltero. Isolina, que hoy tiene 90 años, “Libe” Libertad, y Héctor Hugo Lamas.

La escuela era de barro y eran épocas en la que no tenías seis años cuando empezabas, posiblemente los hermanos mayores tenían 8 o 9 y una vez que aprendían lo esencial se comenzaba a trabajar.

A Isolina que hoy tiene 90 años, le encantaba ir a la escuela y nunca se olvidó lo aprendido, las maestras eran rectas y serias, exigentes. Las chicas debían saber coser, cocinar, limpiar, prepararse para ser buenas amas de casa.

Pasados los años y siguiendo con la historia del pueblo, uno de ellos. Noé, abrió las puertas de la Estación de servicio YPF, en Avellaneda y Sto Cabral. Fue un acontecimiento para la localidad.

Los Lamas eran numerosos y el 30 de octubre de 1983 se hizo una vaquillona con cuero para festejar el cumpleaños número 80 de la madre, Doña Cenobía, la alegría reinaba compartiendo hermanos, hijos, nietos, amigos y festejaron todos la llegada de la democracia coincidentemente.

Los Lamas, una familia beltranense que deja en su paso por nuestra tierra y la memoria una historia de lucha, trabajo y desde las raíces hasta sus ramas que son los hijos, nietos y descendientes un inmenso amor por el pueblo que los vió crecer y contribuir a ser el pueblo que es Luis Beltrán. 

*El texto está publicado en la cuenta de Facebook Reconstruyendo la historia de Luis Beltrán