Acordaron de palabra la venta de una vivienda en Choele Choel, discutieron años después y ninguno pudo probar las condiciones

El conflicto llegó a la Justicia luego de que las partes sostuvieran distintas versiones sobre el precio y la forma de pago de un inmueble. El vendedor buscaba recuperar la propiedad o cobrar un supuesto saldo pendiente, pero la demanda fue rechazada.

17 septiembre, 2026

El fuero Civil de Choele Choel rechazó la demanda al no poder determinarse cuáles habían sido las condiciones de la compraventa acordada verbalmente. Foto: archivo.
El fuero Civil de Choele Choel rechazó la demanda al no poder determinarse cuáles habían sido las condiciones de la compraventa acordada verbalmente. Foto: archivo.

Un acuerdo verbal para la compraventa de una vivienda terminó años después en un conflicto judicial ante el fuero Civil de Choele Choel, donde no fue posible determinar con certeza cuáles habían sido las condiciones pactadas originalmente entre las partes.

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El negocio involucraba una vivienda que también contaba con un salón comercial. Al momento del acuerdo, el vendedor todavía no tenía la escritura a su nombre, aunque el inmueble se encontraba cancelado ante el Instituto de Planificación y Promoción de la Vivienda (IPPV). Posteriormente obtuvo el título, pero las diferencias entre las partes impidieron completar formalmente la operación.

Ambos coincidieron en que como parte del acuerdo se habían entregado dinero, un vehículo y una vivienda ubicada en Lamarque. Sin embargo, mantuvieron versiones diferentes respecto del precio total, las prestaciones comprometidas y la manera en que debía completarse el pago.

Otro de los puntos en discusión fueron los alquileres correspondientes al salón comercial que formaba parte del inmueble.

Con el paso de los años surgió un problema determinante para resolver el conflicto: la compraventa había sido acordada verbalmente y sus condiciones nunca fueron documentadas.

El hombre finalmente inició una demanda para conseguir la resolución del contrato y recuperar el inmueble. Como alternativa, solicitó que se ordenara el cumplimiento del acuerdo mediante el reajuste del saldo que, según sostenía, todavía debía recibir.

La mujer, en cambio, aseguró haber cumplido con las condiciones pactadas. Sostuvo que el precio se integraba con el dinero y el vehículo entregados, una vivienda en Lamarque y la percepción de los alquileres del salón comercial. También afirmó que el vendedor se había negado a formalizar la compraventa y había continuado cobrando esos alquileres.

Tras analizar las pruebas, el fuero Civil de Choele Choel rechazó la demanda presentada por el hombre, al considerar que no logró demostrar cuáles habían sido las condiciones concretas del contrato verbal ni acreditar la falta de pago que alegaba.

Además, el inmueble continuaba registrado a nombre del vendedor y tampoco se acreditó que hubiera cumplido con su obligación de escriturarlo a favor de la compradora.

La prueba permitió confirmar la entrega de dinero y de un vehículo como parte de pago, además de que el hombre había percibido alquileres del salón comercial. Sin embargo, no pudo establecerse que esos alquileres tuvieran carácter cancelatorio ni determinarse qué había ocurrido con la vivienda de Lamarque incluida en el acuerdo.

En su sentencia, la jueza remarcó que “ambas partes se aventuraron a celebrar la compraventa sin dejar constancia escrita de su contenido”. Esa situación impidió determinar con certeza el precio total, las prestaciones comprometidas y las obligaciones que correspondían a cada una.

El tribunal también rechazó el pedido alternativo para exigir el cumplimiento del contrato. De esta manera, ninguna de las dos pretensiones planteadas por el vendedor prosperó.